De niños nuestros padres y los médicos nos recordaban cada vez que sufríamos una cortadura que debíamos cuidarnos para que sanara más rápido. Si no teníamos en consideración sus palabras al poco tiempo la herida se transformaba en un problema muy grave. Y vaya que nos hacía bien recibir curaciones y vendajes que contribuían al mejoramiento; de forma similar ocurre con el ozono del Ártico.
La naturaleza sufre heridas parecidas que si no se curan a tiempo las circunstancias puede llegar a ser mucho peores. Tal es el caso de la capa de ozono quien recientemente se ha visto más afectada por los cambios ambientales. Si quieres saber lo que le ha sucedido continúa leyendo este post y entérate de lo grave que es esta situación.

¿Qué sabemos sobre la capa de ozono?
Como escudo protector la capa de ozono protege la tierra de la fuerza ultravioleta emitida por los rayos solares. Ella está ubicada entre unos 14 y 35 kms en la atmósfera terrestre y nos cuida de enfermedades cancerígenas y de daños en nuestro sistema inmunológico. Realmente es alarmante enterarse de cualquier disminución de esta protección.
La actividad empresarial de compañías que emanan gases nocivos son el principal enemigo para la capa de ozono. Productos que contienen clorofluorocarbonos, los halones, entre otras sustancias son capaces de permanecer en la atmósfera hasta 100 años. Y estos provocan agujeros de ozono que hacen que la tierra sufra terribles males.
La gran herida en el ozono del Ártico
Desde una mirada satelital sobre el Ártico se puede observar un fenómeno que a muchos les causa escalofríos. Y es que la envergadura que ha alcanzado el agujero en la capa de ozono es tan grande que pudiera considerarse un récord. El área alcanzada es de más de 998.000 kms cuadrados y lo peor aún es que parece seguir creciendo.
La cantidad de ozono presente en esta zona del Polo Norte ha disminuido drásticamente lo que causa gran preocupación en la comunidad científica que estudia la situación. Desde al año 2011 no se habían apreciado cambios tan desfavorables por lo que ha resultado bastante inusual la presencia de esta gran herida en la capa de ozono.

¿Debemos preocuparnos los que habitamos lejos del Ártico?
Según informan, por los momentos este hoyo en la capa de ozono no representa una amenaza para la humanidad. Su mayor incidencia es sobre una zona con menos población que es Groenlandia y la exposición a los rayos solares no durará mucho. Sin embargo, aún se analiza el impacto que tendrá esto sobre los ecosistemas presentes.
De una u otra forma, es alarmante saber lo que está sucediendo en nuestra única y apreciada atmósfera. Es tiempo de que se tomen medidas importantes que ayuden a disminuir las heridas que actualmente significan riesgos tanto para los seres humanos como para la naturaleza en general.
No queremos que este agujero que presenta la capa de ozono en el área del Ártico continúe extendiéndose. Esperamos que las medidas que tomen sean eficaces para controlarla. Agradecemos que hayas podido leer esta importante información y te invitamos a dejar tu comentario para saber cuál es tu opinión de la situación.
