Durante la pandemia, el utensilio más utilizado son las mascarillas faciales. Y unos investigadores han encontrado la forma de que se pueda reutilizar, algo que facilitará y será de gran ayuda en los hospitales.
Ante la escasez de mascarillas N95 que bloquea el coronavirus, los investigadores de los equipos clínicos y de investigación de Duke Health en Carolina del Norte han encontrado una forma de utilizar los métodos de descontaminación para limpiar y reutilizar las mascarillas.
El proceso de limpieza utilizan equipos especializados para aerosolizar peróxido de hidrógeno, esto impregna las capas de la mascarilla para matar los gérmenes, incluido el virus, sin deteriorar el material de la mascarilla.
“Esta es una tecnología y método de descontaminación que hemos utilizado durante años en nuestro laboratorio de biocontención”, dijo Scott Alderman, director asociado del Laboratorio Regional de Biocontenciónd e Duke.

“Nunca habíamos considerado necesitarlo para algo como mascarillas. Pero ahora hemos demostrado que funciona y comenzará a usar la tecnología de inmediato en los tres hospitales de Duke Health”, dijo el Dr. Matthwew Stiegel, director de la Oficina de seguridad ambiental y ocupacional.
Este proceso de descontaminación debe mantener un número significativo de mascarillas faciales N95 en uso en el Hospital de la universidad de Duke, así como en otros dos hospitales de Duke. Estos procesos alivian la escasez de este utensilio y frena la necesidad de otras alternativas que no están científicamente comprobadas.

En 2016 ya fue comprobado este proceso, pero no resultó en una adaptación generalizada. Los estudios anteriores no tenían pruebas de ajustes después de la limpieza, básicamente dimensionando las mascarillas para usuarios individuales, y así demostrar la eficacia en el mundo real, esto es lo que Duke ha hecho ahora, según informa Nation.com.mx.
El proceso de descontaminación precisa un equipo especial que aerosolizar el peróxido de hidrógeno y una instalación completamente cerrada donde las mascarillas puedan exponerse al vapor. Con estos procedimientos no se producen subproductos tóxicos, por que el peróxido de hidrógeno se descompone en agua.

“La capacidad de reutilizar las mascarillas N95 cruciales aumentará la capacidad de los hospitales para proteger a los trabajadores de atención médica de primera línea durante este tiempo de escasez crítica de máscaras N95”, dijo Cameron Wolfe, profesor asociado en medicina y especialista en enfermedades infecciosas.
