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Vecinos se unen vendiendo rifas y comida para pagar el tratamiento de un perrito

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Es innegable la libertad que los perritos callejeros tienen al poder andar de un lado a otro, conociendo sitios nuevos, personas nuevas, y hasta a otros perros. Pero no es una vida envidiable ni mucho menos ideal porque necesitan los cuidados y el amor que solo un humano puede darles. Es sabido que no todas las personas cuentan con los recursos para llegar y adoptar a un perro. Pero cuando las ganas son enormes, una comunidad entera puede unirse para ayudarlo.

Ese es el caso de Chocolate, un perrito sin hogar que vivía en las calles del barrio El Fortín en Guayaquil, en Ecuador, hasta que los rescataron los vecinos. Y es que Chocolate ha formado parte de la ciudadela desde sus inicios más remotos. Ya que llegó al territorio junto a otros perritos cuando iniciaron las obras y los trabajadores los alimentaban. Cuando llegaron los residentes, los demás perros se fueron y a algunos los adoptaron los albañiles. Mientras que Chocolate se quedó en el barrio conviviendo con las personas. Él se ha ganado un lugar en el corazón de los vecinos. Ya que lo dejan quedarse afuera de sus casa, lo alimentan, y protegen de la lluvia y del calor.

Pasó de vivir a su suerte en las calles a ser un perrito comunitario muy querido. Aunque todos esos años deambulando han afectado su salud. A Chocolate le diagnosticaron con cáncer, TVT, después de que le encontraran 3 tumores en su cuerpo. Por lo que ha tenido que someterse a sesiones de quimioterapia. Y no solo eso, ya que también lo diagnosticaron con gusaneras y babesia, esta última causada por las garrapatas. Por muy terrible que suene todo, Chocolate tiene la suerte de contar con los amables vecinos que le rodean. Porque ellos se han unido para ayudarlo con sus tratamientos y medicinas.

Incluso han creado una cuenta en la red social de Instagram llamada @salvemos_a_chocolate, como también en las redes sociales de Facebook y Teitter. Por medio de estas redes sociales mantienen informados a los seguidores sobre el estado de salud del perrito y los eventos que organizan para recaudar fondos, como rifas y eventos benéficos. Las personas del vecindario se han encargado de comprarle alimento, financiar sus vacunas, entre otras necesidades básicas. Pero necesitan ayuda extra para que alcanzar a cubrir lo que cuesten sus sesiones de quimioterapia y medicina par ala babesia. Todo sea por salvar la vida de Chocolate.

Comparta con sus amigos y familiares esta historia. Para que más comunidades tomen la iniciativa de ayudar a los animalitos que se encuentran en situación de calle.

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