Dicen que el corazón de las abuelitas siempre ha sido enorme y que están llenos de amor. Así lo demostró Blanche, una anciana de 95 años que decidió cuidar y asistir a una gatita que se encontraba en malas condiciones de salud y que estaba a punto de dar a luz.

Blanche, una señora que reside en Las Vegas, en Estados Unidos, recorría todos los días las mismas calles de su barrio. Para ella fue imposible no notar la presencia de una gatita, que se veía que su estado de salud estaba muy deteriorado y sus condiciones no eran óptimas. La anciana de ya 95 años de edad, no se sentía capaz de adoptar a la gatita. Por lo que decidió ayudarla llevándole comida y agua diariamente. Pasaron algunos meses y Blanche se dio cuenta de que la gatita siempre estaba en el mismo lugar. No tenía dueños. También se dio cuanta de que al cabo de un tiempo el animal había engordado, mostrando una prominente barriga.

Blanche pensó que la gatita estaba embarazada y en ese momento fue cuando decidió llevársela a su casa para que no tuviera necesidades en el momento del parto. La adorable anciana cuidó de la gata e incluso la bautizó como Aberdeen. Todo parecía perfecto, la gatita por fin tenía donde pasar las noches tranquila y sin pasar nada de frío. Blanche se acostumbro a cuidarla y los días se volvieron rutinarios para las dos. Una tarde, Blanche estaba buscando a Aberdeen por la casa. Pero de repente ocurrió el milagro. Cuando se acercó a su armario vio que su adorable amiga estaba con cinco diminutos gatitos a su lado. Aberdeen se había convertido en madre. La anciana llamó a su hija para que la ayudara.

«Trató de limpiarla con una toalla húmeda. Como una anciana discapacitada, Blanche tenía movilidad limitada. Pero quería hacer lo mejor para esa gata», dijo Ellen Richter, ejecutiva de Vets for Abandoned Pets. Por desgracia, a pesar de la buena voluntad de Blanche, debido a su avanzada edad ella no esta en condiciones para cuidar del animal y de sus 5 cachorros. Vets for Abandoned Pets, una asociación a cargo del cuidado animal, acudió al llamado de la anciana y decidieron llevarse a los 6 animales. Aberdeen ya encontró un hogar permanente gracias a la difusión de su hostería y hoy ya no tiene que estar vagando sola por las calles. Gracias a Blanche, la gatita tiene una nueva oportunidad en la vida.

Comparta con sus amigos y familiares esta historia de rescate a una gatita que estaba embarazada. A ver si más personas toman su ejemplo y ayudan a estos animales que por desgracia no tienen un hogar. Y pueden llegar a sufrir mucho por eso, incluso perder la vida.
