Últimamente se ha convertido en una práctica común ver vídeos e historias de perritos realizando divertidas acciones y locuras. Por desgracia, también se ha vuelto algo habitual las historias de mascotas que sufren y además son abandonadas. Como le sucedió a Damaris, una perrita que gracias a su ceguera nadie quería llevarla a su hogar.

Damaris, como muchos perritos que no se encuentran vacunados, y como consecuencia se contagió con la enfermedad de perros conocida como moquillo. Dicha condición es común entre las mascotas. Pero en algunos casos, no puede superar y afecta a los perros hasta tal punto que pueden morir. Damaris logró sobrevivir al temido moquillo, pero la dejó con graves secuelas. A raíz de la grave enfermedad a la cual estuvo expuesta la perrita, perdió totalmente la visión de un ojo, deformándole aquella zona de su rostro. Debido a su condición y además de su apariencia física, nadie quiso acoger a la perrita por muchos meses. Hasta que el milagro sucedió.

El Santuario para Perros de Manchester, que se encuentra en Inglaterra, conoció la triste historia de Damaris y decidió acogerla en su refugio especializado en cuidado animal. Durante un tiempo, la cachorra tuvo que enfrentarse a diversas pruebas para recobrar la confianza en los temas, la cual había perdido totalmente después de su ceguera. Además, la cachorrita fue instruida para poder vivir una vida común y corriente a pesar de tener la mitad de su visión. Lo que después de muchos entrenamientos logró a la perfección.

Pero Manchester no podía recibir a Damaris para siempre. Ya que ellos solo eran un paso de tránsito antes de que los perros fuesen adoptados. Por suerte, esa persona apareció. Louis, una mujer que vive por el lugar, junto a su familia decidieron darle a Damaris ese anhelado hogar definitivo. A ella no le importó que tuviese un ojo menos ni sus problemas de confianza. En el momento que la vio, se enamoró de ella. «Muchas gracias por dejarnos en casa Damaris. Es seguro decir que todos nos enamoramos de ella de inmediato. Ella es hilarante y alegre y no deja que nada la detenga. Definitivamente es la jefa de la casa. Ella encajó de inmediato. Si no está durmiendo, está jugando», dijo Louis. Hoy Damaris por fin puede descansar, sin tener que seguir luchando por adaptarse.
Comparta con sus amigos y familiares esta historia de adopción. Para que más personas den una oportunidad a perritos como Damaris. Que necesitan mucho cuidado y mucho cariño.
