La difunta pingüina Lala, dejo una huella imborrable en muchas de las familias de Japón. Ya que esta ave que pertenece a la especie de los pingüinos reyes, desde que apareció atrapada en una red de pesca con el pico y su ala herida, consiguió cautivar el corazón de los habitantes de Shibushi, ciudad de Kagoshima, Japón. Y es que siendo en ese momento, tan solo un pichón, la trataron desde un principio como si fuera una bebé en busca de cuidado y cariño.

El trato paternal y rehabilitador que recibió por parte de la familia Nishimoto, después de que uno de los pescadores les llevara a esta pingüina a su residencia. Ellos se hicieron cargo de las heridas de la pequeña y de cuidarla hasta que se recuperara completamente. Sin embargo, cuando llegó el día en el que esta ave tenía que volver con el resto de su familia de pingüinos, ella optó por no irse jamás del lado de sus cuidadores. Quienes en señal de cariño y de gratitud por haberlos elegido como su familia, le construyeron un cuarto refrigerado debajo de se casa.
Una pingüina reina que en la década de los 90s dio mucho de que hablar en las calles de Shibushi. Ya que a menudo era posible verla caminando con su pequeña mochila desde su casa hasta la pescadería. Para que de alguna manera desvergonzada y cariñosa, pedirle ala vendedora un sabroso pescado.

Algo que hacia Lala como rutina, llevándose siempre las caricias y la atención de las personas que en ese momento pasaban por ese mismo lugar. Hábito que consiguieron grabar unas cámaras, pudiendo verse en ese transitar suyo de vuelta a casa después de haber degustado el pescado. Encontrándose posteriormente con un vecino, quien amablemente le enfría rociándola con un poco de agua de su manguera del jardín. Así llega hasta su casa, donde los Nishimoto, se preocupan de acariciarla de la manera en que ellos sabían que le gustaba. Por desgracia, esta rutina terminó cuando Lala falleció en 1998, no olvidándose nunca de los vecinos de Shibushi de sus tiernas caminatas.
A continuación puede ver el vídeo donde consiguieron grabar esta rutina de la pingüina Lala yendo a buscar pescado:
Comparta con sus amigos y familiares esta curiosa historia. El amor que sienten los animales por las personas o otros seres que les prestan su ayuda es inquebrantable.
