Saltar al contenido

Familia vio a su perrita por la ventana acurrucada con una gata callejera

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER

Las perritas que se utilizan para reproducción en algunos criaderos es un acto de condena cada vez más habitual. En esos casos, las madres son forzadas a tener camadas y a separarse de sus cachorros después. Para darlos en adopción, quitándoles el derecho de vivir la maternidad en tranquilidad como deben los animales. Bailey es una de ella, y tuvo la suerte de que la rescataron Arthur y su familia en el 2007, cuando era muy joven con unos poco años de vida. Por cosas de la vida, se mudaron todos juntos a una casa en el campo. Donde Bailey puede respirar el aire más puro y jugar con mucho más espacio.

Los dueños de Bailey la describen como una perrita dulce y amorosa. A sus 17 años de edad se mantiene muy bien y no ha perdido nada de su perfil alegre. A pesar de haber tenido sus primeros años de vida de esta terrible forma. Es todo un ejemplo de que con las personas indicadas, un perro puede disfrutar de la vida plenamente. Tanto es así que no le resulta difícil hacer amigos en el propio patio de su casa. En este rincón del hogar hay gatos salvajes que rondan cerca, y la familia sospechó que uno visitaba la casa, por lo que le dejaban comida por si acaso. Ellos pensaban que Bailey ayudaba a controlarlos, pero un día vieron por la ventana a la perrita acostada con uno de ellos, con toda la tranquilidad y confianza del mundo.

La perrita tenía a una gata salvaje acurrucada, como si fuese un bebé al que protegía. La gatita descansaba en un profundo sueño entre el pelaje de Bailey, como si la conociera muy bien. De esta forma nació una amistad entre las dos hembras. «Bailey nunca antes se había hecho amiga de un animal salvaje. Simplemente demuestra lo cariñosa que es. Ella siempre ha sido extremadamente dulce», dijo Arthur. A la gatita salvaje la recibieron en la casa y le dieron el nombre de Kitten-Kitten. «Ella sigue a Bailey casi como un cachorro. Es seguro decir que ahora es parte de la familia», dijo el dueño de Bailey.

Esta relación se interpreta como el deseo de Bailey por ser madre y que al fin puede cumplirlo ‘adoptando’ a Kitten-Kitten. Si bien ella ya es cariñosa, pero este caso es especial. «A Kitten-Kitten le encanta estar adentro e interactuar con todos, pero especialmente con Bailey», dijo Arthur. La mejor parte de todo, es que es una amistad que nació de forma natural y por iniciativa de las dos, algo sincero y verdadero.

Comparta con sus amigos y familiares esta bonita historia de amistad. Para que vean lo leales y sinceros que son los animales con sus amistades.

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER


Te puede interesar: