El año nuevo es una fiesta para celebrar una nueva era de la vida, y los momentos que vienen. Sin embargo, ni en estas fiestas dejan de ocurrir ciertas injusticias que afectan a los animales, como algunas mascotas. En plena fiesta por la llegada del 2022, una perrita que se llama Hope fue atacada por otros dos perros y una de sus piernas se rompió durante la pelea. Sobrevivió, pero tuvo la mala suerte de tener un dueño que no quiso llevarla al veterinario y prefirió sacrificarla con un disparo.

Una decisión apresurada y cruel, pero por suerte, un oficial del control de animales que estaba cerca se dio cuenta del momento y la llevó a un refugio. A Hope la recibieron en Rusty Rescue Ranch, en la ciudad de Carolina del Norte, en Estados Unidos. En cuanto llegó, la enviaron a un veterinario para que le revisaran las heridas y la atendieran como de verdad merecía. Durante el chequeo médico, le diagnosticaron fracturas en su pata, como también parásitos en su corazón e intestinos.

«Hope tiene dos fracturas en la tibia como en el peroné. Hemos adjuntado su radiografía que muestra esto. También dio positivo para la dirofilariosis, tiene anquilostomas y lombrices látigo», dijo Rusty Rescue Ranch en su pagina de la red social de Facebook. La pierna dañada de Hope la enyesaron, sin embargo, el refugio pidió en Facebook donaciones para poder pagar la cuenta. Por medio de la red social, Rusty Rescue Ranch también solicitó donativos para el tratamiento contra los parásitos en su corazón e intestinos, como también para la solución de su extremidad trasera.

«El veterinario, Carefirst Animal Hospital, nos dijo que necesitará cirugía para colocarle una placa para permitir que la pierna sane o amputarla. Las dos opciones serán caras», informó el refugio en la red social de Facebook. Son más de mil dólares la meta a cumplir, pero los voluntarios no pierden las esperanzas y han difundido el mensaje por distintos sitios. Al parecer, Hope está feliz por la ayuda. Y en cuanto sea operada, le buscarán una nueva familia que la adopte para siempre y la quiera.
Comparta con sus amigos y familiares esta historia que demuestra que no todos los dueños merecen mascotas. Que esta pobre perrita ha sufrido mucho y que al fin la rescataron para que tuviera un destino mejor.
