Lamentablemente uno de los problemas que afecta más a los humanos son los problemas a la hora de dormir. Esa capacidad que tenemos las personas de no dormir por la noche, por diferentes problemas, puede llegarnos a perjudicarnos seriamente pues el no dormir tiene efectos negativos en la salud de cualquiera.
Tenemos que tener presente que las horas de sueño no se pueden recuperar y por lo que ese tiempo que pasamos sin dormir no van a estar compensadas con las diferentes siestas que nos echemos al cabo de la semana. Es más que evidente que los efectos que podemos sufrir si no tenemos nuestras horas de sueño van a seguir apareciendo por muchas siestas que nos echemos pues al fin y al cabo el sueño no entiende de recuperación de horas dormidas, o cosas por el estilo. Dicho de otra manera más sencilla, cuando no somos capaces de conciliar el sueño, éste nos afecta de tal manera que al dormir poco comenzamos a sentir un cansancio progresivo que al final acaba pasándonos factura.
En esta ocasión no estamos hablando del terrible problema que supone el insomnio, para nada, sino de otro tipo de problemas que solemos tener las personas durante la noche como por ejemplo que acabamos durmiendo tarde porque queremos quedarnos a trabajar un poco más, no dormimos suficiente porque estamos atrapados viendo una serie o leyendo un libro, o incluso en esos días donde nos vamos de fiesta con los amigos. En todas esas ocasiones dejamos de lado nuestras horas de dormir y decidimos acostarnos un poco más tarde. ¡De esto es lo que vamos a hablar hoy!

¿Cómo sabemos qué es dormir poco?
A veces es muy complicado saber si nuestras horas de sueño son suficientes pues comúnmente se dice que si dormirnos menos de 8 horas estamos durmiendo poco pero en realidad no es así ya que ciertos estudios y expertos en el sueño han afirmando que si se considera dormir poco si dormimos menos de seis horas al día. Por ello, si dormimos durante un mes tan solo seis horas, o menos, produciremos una desregulación en nuestro organismo que generará ciertos desajustes tanto mentales como físicos. Por ejemplo según ha asegurado Alejandro Andersson, un doctor y director del Instituto de Neurología de Buenos Aires, si dormimos una hora menos de lo que deberíamos dormir los primeros efectos se verán reflejados en la capacidad que tenemos los humanos de estar “alerta”, esto se verá reducido un 33%.
Cabe destacar que la Asociación Mundial de Medicina del Salud (cuyas siglas en inglés son: WASM) comenta que: “los problemas que tiene la gente para conciliar el sueño supone una epidemia mundial que amenaza a la calidad de vida y la salud del más del 45% de la población.”

Estos son los 3 principios necesarios, según WASM, para poder dormir bien:
- Continuidad: Debemos ser capaces de dormir sin ser molestados o sin tener interrupciones pues esto hará que nuestro sueño sea mucho más efectivo.
- Profundo: Tenemos que conseguir que nuestro sueño sea lo más profundo posible para que tenga efectos restaurativos.
- Duración: el sueño debe durar lo suficiente para que nos sintamos descansado y durante el día podamos estar alerta. Para ello debemos dormir entre 7 y 9 horas diarias.
A continuación compartimos con todos nuestros lectores un vídeo que explica cuales son los efectos que tiene el dormir poco para nuestra salud. Muchos de éstos te van a sorprender porque es probable que en algún momento lo hayas padecido y no los hubieses enlazado a la falta de sueño.
Fuente: Código Nuevo
