Algunas personas tienen animales en sus casa y campos. Pero no siempre se hacen cargo de ellos. Han habido muchos casos en que solo les importa utilizarlos para su propio beneficio, como trabajos forzados, sin darles el cuidado que realmente merecen. En el municipio de Brotas, en Brasil, encontraron a unos búfalos lecheros en estado crítico junto a sus crías y caballos. Los encontraron sin agua ni comida, en una evidente situación de abandono, como también huesos de más animales.

Este caso conmovió a todo el país y a los activistas por los derechos de los animales no tardaron en pronunciarse al respecto. Por lo que iniciaron una campaña en la que se reunieron 120 mil firmas para hacer justicia. Gracias a esto, al dueño de los búfalos lo llevaron a los tribunales. La ONG Amor e Respeto Animal, ARA, se hizo cargo de los animales abandonados apenas salió a la luz el caso. Y meses después el Tribunal Primero de Justicia de Brotas Ordenó que los búfalos fueran donados a ARA. Lo cual significó que ya no eran propiedad de su antiguo dueño. Alex Parente, presidente de la organización, se mostró muy feliz con la decisión.

«La decisión judicial que concedió la pérdida de los búfalos de Brotas a favor de la ONG ARA nos hizo muy felices. Ya que fue un hito para la protección animal en Brasil», comentó. Los búfalos viven en el mismo lugar donde estvieron abandonados. Con la diferencia de que la granja tiene mejores condiciones por su bienestar ya que la han reestructurado. Ahora tiene valla y tractores. Son tres años los que deben quedarse ahí hasta recuperarse por completo. Los animalistas esperan que todos los animales sean recibidos en un santuario. Y que por lo menos a algunos de ellos los envíen a protectoras de animales. Los 1.002 búfalos reciben mayor cuidado y cariño por parte de los animalistas. Aunque han nacido más de 60 crías debido a la inseminación artificial a la que les sometió su antiguo dueño. Quien ya está en prisión preventiva.

Las donaciones ayudan a mantener a los animales. Ya que se necesitan 11 mil litros de agua y 10 toneladas de comida como heno y salvado de trigo por día. Una misión difícil, pero no imposible de cumplir. La activista y abogada, Antilia Reis, ha apoyado a los búfalos desde que se conoció el caso y espera hacerlo hasta que se acabe. Y por el momento se siente feliz con las decisiones que ha tomado la justicia. «Es emocionante ver animales que apenas pasaban de la debilidad del hambre y la sed, teniendo hoy comida, agua y cobijo con respeto como individuos. Lucharemos para que los animales tengan dignidad en el trato y cuidado», comentó. Todo parece indicar que les espera una buena vida a esta numerosa manada.

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