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Bondadosa abuela y su perro con parálisis que se despiden temporalmente

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Dicen que un gran porcentaje de personas trata a sus mascotas como seres humanos, incluso como miembros de su familia. Seguro, este es el caso de la bondadosa abuela y su perro con parálisis que se despiden temporalmente. Verás en vídeo una mini historia basada en la vida real, cargada de mucho sentimiento y una inesperada sorpresa para los lectores.

Rara vez vemos o escuchamos de perros con parálisis o paraplejia parcial, pues a Bong, como así le llamó su nueva dueña a su amado perro y gran amigo, lastimosamente se le diagnosticó con mielitis de columna vertebral, una condición que adquirió de forma repentina y que trae como resultado la inmovilidad de las patas traseras.

¿Cómo empieza la relación de amistad entre la bondadosa abuela y su perro con parálisis?

Las vidas del simpático Bong y la bondadosa abuela que se convirtió en su dueña se entrelazan un día repentinamente. Esto sucedió cuando ella caminaba cerca de un basurero y escuchó unos gritos algo extraños.

De inmediato la abuela muy valientemente buscó desesperadamente, pues ya se percataba de que algo pasaba, en efecto era nuestro amigo perruno abandonado en una caja, pidiendo auxilio. Quizás yacía allí desde hace varios días pasando hambre y frío en medio de aquel basurero

Es encuentra un nuevo hogar con la bondadosa abuela

La amorosa abuela no hacía sino llorar desconsoladamente, sobre todo al reconocer que era la mascota de una de las familias del vecindario.

perro con parálisis

Pero aquel duro momento no la paralizó, decidió hacerse cargo de aquel perro a pesar de su condición de parálisis, y pese a ser ella una persona mayor, sola y además de bajos recursos, decidió adoptarlo y llevarlo consigo a casa.

Sus vidas cambiaron para siempre

Después de llevar a su nuevo amigo canino a casa, sus vidas cambiaron para siempre. La abuela y Bong se mostraron cariño mutuo. Ella le daba atención preferencial a diario, lo aseaba cuidadosamente, le preparaba su habitación y hasta lo cubría del frío todas las noches. No nos causa sorpresa que el agradecido y simpático canino la quiera seguir fielmente por doquier.

Como Bong se desplazaba arrastrándose en el piso, nuestra noble abuela también le cubría sus patas con vendas hechas por ella misma, evitando así que se lastimara. De vez en cuando lo llevaba consigo al salir, y lo coloca en el coche de mercado.

Bong y sus amigos

Pese a las limitaciones físicas de Bong, juega siempre muy entusiasta con una amiga, sí, se trata de una perrita también vecina que lo visita con frecuencia. A ella la lleva su dueño con la intención de que Bong pase un rato ameno y divertido.

perro con parálisis

A nuestro amigo con parálisis se le percibe algo triste por no poder correr y desplazarse al mismo ritmo que lo hace su amiga, así como el resto de sus vecinos perrunos que juegan y saltan en los alrededores, y es que era parte de lo que él estaba acostumbrado a hacer. La amorosa abuela sufre y hasta se siente culpable, puesto que no cuenta con mayores recursos para ayudarlo a recuperarse.

Un hecho que cambió la vida de este perro con parálisis

Al afortunado Bong le ocurrió algo que jamás imaginó. En vista de que se volvió popular su historia al lado de su nueva dueña, un buen día recibió la visita de un grupo de voluntarios. Le llevaron alimento de calidad y adecuado para él, una nueva cama y otros regalos, también pasaron un rato muy divertido para ganarse su amistad.

Pero además fueron con el propósito de darles una noticia que los dejó a todos sin aliento. Deseaban llevar a Bong al veterinario y asumir todos los gastos implicados en un posible tratamiento, pues bien sabían que la bondadosa abuela no contaba con los recursos para hacerlo. Así que nos podemos imaginar lo feliz que se sintieron, la abuela lloraba de la inmensa alegría.

Una despedida temporal

Tras hacerle a Bong todos los exámenes médicos, finalmente se le diagnosticó con mielitis de columna vertebral. Pero no todo estaba perdido, pues los especialistas refirieron que un 70% de los perros con esta condición lograban recuperarse exitosamente. Así que sin más demora, se hicieron todos los preparativos para empezar a tratar a este peludo.

perro con parálisis

La abuela y su adorado perro con parálisis debían despedirse temporalmente. Fue un momento muy triste, pero emotivo a la vez, ya que todos los esfuerzos eran por el bien de él. De manera que llegó la hora de hospitalizar a Bong, prometía estar en las mejores manos y así fue. Luego de ser operado, inició sus sesiones de rehabilitación a cargo de amorosos especialistas.

El desenlace de esta conmovedora historia

Finalmente y tras una temporada de grandes esfuerzos, Bong se recuperó completamente, volviendo a caminar, correr, saltar y juguetear tal y como lo hacía antes.  No podemos imaginamos lo feliz y agradecida que debió estar su dueña al ver este sueño hecho realidad, su apreciada mascota volvía a la normalidad.

Ayudar a mejorar la calidad de vida de los animales, brindándoles cariño y calidez, contribuye a su vez a incrementar su bienestar físico y emocional, algo que influyó fuertemente en la recuperación satisfactoria de Bong.  ¿Quieres ver parte de esta conmovedora historia? disfrútala ya en Vídeo: Bondadosa abuela y su perro con parálisis que se despiden temporalmente.

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