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¡Increible! Perrito inmovilizado es adoptado por una anciana pobre

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Las mascotas para muchos llegan a ser parte esencial de sus vidas. Los seres humanos que han alcanzado la capacidad de amar a los animales entienden la responsabilidad que conlleva tener un animalito en casa.  Lamentablemente para el perro Bong, un perrito inmovilizado, no fue precisamente así.

Este amigo perruno que llevaba una vida completamente saludable, se enfrentó repentinamente a un cambio inesperado. Al despertar una mañana Bong no podía mover sus patas traseras. Había quedado entumecido.

En esta difícil situación no fue atendido; todo lo contrario, fue puesto en una caja y echado a un basurero. Una anciana que logró escuchar sus quejidos lo socorrió y se lo llevó a su casa haciéndose responsable del desdichado perrito.

No necesitas ser rico para amar a un perrito inmovilizado

La anciana se percató que el perro era del vecindario. Afligida por el triste estado del perrito, la abuela, aunque es pobre hace todos sus esfuerzos por cuidar de él. Se encarga de la higiene y lo cubre con vendas hechas por ella misma.

Bong usa sus patas traseras para arrastrarse, pero la anciana se encarga de que no se lastime envolviendo sus patas, también suele llevarlo en una cesta. Este amor es recíproco pues el perro lo demuestra siguiendo a la abuelita por toda la casa.

perrito inmovilizado

Bong intenta es feliz a pesar de todo.

A diario el perro se esfuerza por llevar a cabo movimientos que generalmente realizaba antes de sufrir esta parálisis. A fin de distraerse bong tiene una perrita vecina que lo visita a diario acompañada de su dueño. Esta se convirtió en su compañera de juegos, lo cual lo hace muy feliz.

Cuando llega el momento de partir el perro se entristece porque intenta ir tras ella, pero no logra alcanzarla y tiene que ver cómo se va alejando. Además del sufrimiento por su amiga cuando se va, también parece ser que bong lucha con un sentimiento de inutilidad.

Por otro lado, la anciana cree que la vida de bong sería diferente si ella tuviera dinero o si hubiese sido adoptado por unas personas con recursos.

No todo está perdido para este perrito valiente

La enternecedora historia dio a conocerse muy pronto, y un grupo de personas resolvieron ir en su ayuda, llevando consigo comida y artículos de primera necesidad para Bong, se comprometieron a darle atención veterinaria al perro y correr con todos los gastos.

Después de minuciosos estudios, Bong fue diagnosticado de Mielitis de columna vertebral. Afortunadamente un 70% de los perros con esta anomalía suelen recuperarse.  Los resultados, aunque llenaron de felicidad a la anciana también la conmovieron pues entendía que debía separarse de su perro mientras este era hospitalizado.

Finalmente, Bong logró recuperarse y la anciana no puede describir la felicidad que siente al ver a su perro correr y jugar como todos los demás. Sin duda el amor de esta anciana y la buena voluntad de los que ayudaron devolvieron la vida a este perrito.

Fuente: Notas de Mascotas

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