Los animales son conocidos por robar nuestros corazones, pero también otras cosas. Los gatos siempre han sido sigilosos a la hora de actuar y conseguir lo que quieren, de por sí sus calmados rostros no reflejan sus intenciones. Por lo que nunca se puede predecir lo que harán a diferencia de los perros. El gato Bob es un vivo ejemplo de esto. Después de que la Comisaría de Policía de Medway en el condado de Kent, en Inglaterra, lo denunciara por un ‘crimen’. Un crimen que cometió en la misma oficina, sin miedo a que lo descubrieran.

Resulta que el gato no pudo resistirse a una caja de galletas que estaba sobre el escritorio de la autoridad pública, y lo agarraron robando en el acto. «Parece que hemos adoptado a un gato en la comisaría de Medway. No importa cuántas veces lo escolten fuera del edificio, siempre regresa para acechar las galletas de Navidad. Sin chip, pero claramente bien cuidado. ¿Alguien extraña a este pequeño amigo?», dijo la estación de la policía a través de la red social de Twitter con la foto del gato que lo mostraba cerca de las galletas. Aparentemente, Bob tiene experiencia ‘robándose’ las galletas de navidad y no es algo que le avergüence o asuste, más bien le enorgullecería. Ya que se ha vuelto muy famoso en la comunidad por esto.
Fue así que la policía decretó que Bob tenía un ‘comportamiento antisocial’, con un documento que lo acreditaba. Natasha McPhee, directora de la organización Animals Lost and Found in Kent, ALFIK, conoce al gatito desde hace tiempo y se reunió con él después de su ‘detención’ en la oficina. «Bob era originalmente un gato callejero. Su dueña actual lo encontró y dijo que era muy amigable, por lo que pensó que debía haber tenido una casa. Ella lo llevó al veterinario, pero no tuvo suerte para encontrar a sus dueños. Por lo que regresó a casa con ella», contó Natasha.

Entonces en un grupo de la red social de Facebook de ALFIK hicieron una encuesta para elegir al animal más travieso del lugar, y Bob fue el ganador. Es por eso que redactaron su orden de ‘comportamiento antisocial’, donde se le acusa de conductas ‘peligrosas’ para la sociedad. «Se alega que se ha comportado de una manera que ha causado o puede causar acosos, alarma o angustia a su padre no peludo», dice el documento. Quien sabe si a futuro Bob volverá a hacer de las suyas.
Comparta con sus amigos y familiares esta historia de Bob el travieso. Para que vean que los gatos también son muy juguetones y amables con las personas que los tratan bien.
