Hutan Sadiman Wonogiri, es el nombre quien hoy se considera un héroe. Este abuelo sembró 11 mil higueras de Bengala. Con 68 años de edad, se dedicó a cumplir su misión a fin de garantizar el agua en el bosque. Dedicó más de dos décadas de su vida para realizar la siembra y luchar con la sequía que azotaba a la isla de Java, Indonesia.

El objetivo por el cual el abuelo sembró 11 mil árboles
La Isla de Java se vio afectada por la sequía, específicamente en la ladera sur del volcán Lawu. Muchas zonas estaban completamente devastadas por los incendios ocurridos. El problema no solo afectaba en el momento, sino que a futuro podría causar mayores consecuencias. Por ello, el abuelo decidió iniciar este proyecto que salvó a la localidad de sufrir una sequía peor.
Tuvo que dedicar dos décadas de su vida, pero nunca le pesó hacerlo. Gracias a su dedicación, recibió varios reconocimientos. En total, sembró aproximadamente 250 hectáreas que lograron frenar la deforestación y la erosión del suelo. Además, recuperó las fuentes de agua para el ecosistema y la población local. También evitó desastres naturales como inundaciones.

El abuelo sembró 11 mil árboles con sus propios medios
Lo que más llama la atención de esta historia, es que el abuelo costeó las semillas por sus propios medios. Así que no solo aportó el esfuerzo, constancia y disciplina, sino también los recursos. Algunas personas lo consideraron loco, pues se dedicó a sembrar banianos mientras los demás sembraban alimentos. Pero no estaba loco, estaba pensando a largo plazo.
De hecho, los banianos o higueras de Bengala son árboles que almacenan agua. También son sagrados de acuerdo a las tradiciones de la isla de Java. Por lo cual, nunca iban a ser talados por generaciones futuras. Así que el abuelo pensó en todo un plan para garantizar el agua y aire puro a las 340 familias locales y las generaciones futuras.

El reconocimiento merecido
Este hombre indonesio obtuvo el reconocimiento del Gobierno y de diversas organizaciones. También recibió 100 millones de rupias o el equivalente a 7.000 dólares. Este dinero lo otorgó la agencia de desastres indonesia (BNPB) y el Gobierno Nacional.

También logró contar con el apoyo de algunos residentes que se sumaron en la labor durante los últimos años. Contribuyeron a la siembra y el costo de las semillas. Así que, aunque lentamente, otros siguieron su ejemplo. Esperamos que no quede allí y se continúe realizando obras como estas.
En su pueblo se le conoce como una fuente de inspiración y esfuerzo para hacer grandes cambios. Este abuelo sembró 11 mil árboles y gracias a ello, los bosques de los montes Gendol y Ampyangan cuentan con nuevos riachuelos. En las temporadas de sequías, las familias tienen el agua necesaria. Comparte esta historia que inspira a hacer más por el planeta y comentanos que tal te ha parecido este contenido.
