Saltar al contenido

Tras 21 años en un zoológico, el oso polar más triste del planeta falleció

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER

Desafortunadamente, muchos animales se ven obligados a estar encerrados durante toda su larga vida en un lugar que está muy lejos de su hogar y de su hábitat natural. Esto ocurre con demasiada frecuencia y es que la gran mayoría de los animales que podemos ver en acuarios, zoológicos o incluso en circos han sido llevados ahí a la fuerza y obligados a abandonar a sus familias.

No nos podemos hacer una idea clara de lo que un animal tiene que sufrir al enfrentarse a esta situación. No solo hay personas que los alejan de sus familiares y de su hábitat sino que además los encierran o los obligan a hacer cosas para ser el espectáculo de cientos de personas.

Action For Animals

Es una situación muy triste y desoladora para los animales y muchos de ellos no soportar esto así que acaban muriendo a los pocos días.

IG – DMDIGAL

Lo peor de todo se lo llevan aquellos animales que consiguen sobrevivir y es que todo esos animales acaban por vivir toda su vida entre cuatro paredes mientras millones de personas los van a visitar y a entretenerse con ellos. Para todos estos animales, la situación es agobiante y abrumadora hasta tal punto que acaban entrando en un bucle de tristeza y depresión

Precisamente algo parecido le ocurrió al protagonista de esta noticia y es que Tongki era un oso polar de 24 años que había tenido que estar todos esos años encerrado en un parque temático llamado Everland, situado en Corea del Sur.

Tongki era el último oso polar que había conseguido sobrevivir en este país y lo cierto es que en poco tiempo iba a ser trasladado a un nuevo santuario para que pudiera comenzar su vida de nuevo en un lugar mejor pero desgraciadamente unos días después de su traslado, este pobre oso se encontró sin vida en lo que fue iba a ser hogar durante años, al menos eso es lo que informaba The Dodo.

Esto no era ninguna sorpresa ya que las condiciones en las que el oso polar se tuvo que ver obligado a estar eran inadecuadas ya que en este zoológico en los meses de verano la temperatura superior a la que normalmente estos animales están habituados puesto que en esta zona había calor tropical esos meses.

Por ello, en esta temporada el pobre oso polar pasaba la mayor parte del tiempo en una piscina que no tenía mucha profundidad. Se quedaba horas y horas inmóvil mientras veía como los visitantes le tomaban fotos y le miraban.

Action for Animals

La situación era desesperada para el animal mientras miles de visitantes y la temperatura ascendía a los 32º. No podía salir del recinto, no podía esconderse, no podía escapar… Lo único que podía hacer era quedarse ahí todo el rato viendo a su vida pasar y pasar en esas cuatro paredes encerrado.

Por su parte, fueron muchos los defensores de los animales sobretodo el grupo de Action For Animals los que estaban en desacuerdo con la situación en la que se encontraba el pobre animal.

Así que después de largos años, esta fundación realizó una petición a través de Internet para poder reubicar a este oso y sacarlo del zoológico en el que se encontraba. Para sorpresa de todos los organizadores de esta empresa, fueron miles de personas las que firmaron la petición. Con la presión que ejerció los firmantes de la petición, el zoológico no tuvo otra opción que anunciar que Tongki iba a ser trasladado a un santuario de osos polares ubicado en Gran Bretaña.

Finalmente llegó el día en el que Tongki fue rescatado y por fin pudo ser feliz y estuvo unos pocos días, antes de fallecer, en un parque de vida salvaje en Gran Bretaña. Ahí disfrutó de la nieve, de las temperaturas frescas y del hielo hasta que su vida llegó a su fin.

Lamentablemente Tongki perdió la vida y no pudo disfrutar más de un lugar perfecto para él, esto es algo triste pero su historia debe ser una motivación para poder luchar y así salvar la vida de miles de osos polares que actualmente todavía siguen en cautiverio.

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER


Te puede interesar: