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Resto fósil de un pez gigante en la Patagonia se ha visto en Argentina

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La Patagonia vuelve a ser el centro de atención, en esta ocasión por desempolvar un hallazgo que se realizó hace más de 70 años; se trata del Xiphactinus, los restos fósiles de un pez gigante en la Patagonia. A continuación mayores detalles sobre el apasionante estudio de este fósil de pez gigante, que había quedado algo olvidado.

¿Qué clase de resto fósil es el Xiphactinus?

Lo encontrado fue un fragmento del maxilar derecho superior. Su nombre científico significa “aleta de sable”, de lo cual se desprende que fue un gran depredador. Perteneció a la familia de peces del mismo nombre, hoy por hoy extinta.

Buenos Aires Times

Este es el primer ejemplar que se encontró en Argentina. Pero por el año 2008, en el Estado Trujillo de los Andes de Venezuela, se hallaron restos óseos del mismo género. Se trataba de un “pez Bulldog”, que data de unos 95 millones de años.

¿En qué lugar de la Patagonia se realizó inicialmente el hallazgo?

Como bien se ha demostrado a través de estudios científicos y paleontológicos, la Patagonia ha sido un importante reservorio de restos fósiles prehistóricos, que datan de especies que existieron hace unos 80 millones de años. Y así lo comprueba el hallazgo del Xiphactinus.

El pez gigante que nos ocupa, habitó esta región a fines del período Cretásico. Por ello, no extraña que su hallazgo se efectuara en las adyacencias del lago Culhué Huapial, al sur de la Provincia de Chubut, a 1.400 km al sur de Buenos Aires (Argentina).

¿Quiénes realizaron el estudio del Xiphactinus y cuándo se publicó?

Fue sorprendentemente una estudiante de ciencias: Julieta De Pasqua, colaboradora del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del Museo Argentino de Ciencias Naturales.

También participaron investigadores del mismo laboratorio, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, de la Fundación Azara y de la Universidad Nacional de la Matanza.

Los resultados del estudio se publicaron en marzo de 2020, en la revista australiana de paleontología Alcheringa.

Esqueleto de pez gigante Xiphactinus audax del Cretácico Tardío en el Museo Royal Ontario de Toronto. Education Images/Universal Images Group / Gettyimages.ru

¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a realizar el estudio de este resto fósil 70 años después?

El fósil de este pez gigante en Patagonia reposaba como una colección más en el Museo Argentino de Ciencias Naturales. Desafortunadamente, son pocos los  investigadores que se dedican al estudio de estos peces, según De Pasqua, a quien le apasionan desde niña las ciencias de la tierra.

Sin embargo, 74 años después, este resto fósil fue rescatado. Ocurrió cuando los profesores de De Pasqua, Federico Agnolín y Sergio Bogan (este último, curador de colecciones científicas) lo redescubren y le ofrecen el material como objeto de estudio.

¿Qué resultados arrojó el estudio realizado a este fósil de pez gigante?

En el reporte del estudio publicado por la Agencia de información de Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Universidad Nacional de La Matanza, Julieta De Pasqua refiere que entre las partes más estudiadas de Xiphactinus fueron su cráneo, la boca y una de las vértebras.

Ello, sumado a una entrevista realizada por CNN Latinoamérica a De Pasqua, nos transmiten una idea sobre este gran depredador prehistórico:

Respecto a sus características

Reconstrucción del Xiphactinus, cortesía de National Geographic
  • Era un pez de cabeza gigante y de mandíbula grande. Medía unos 6 metros de largo; lo que lo coloca como uno de los peces más grandes que ha existido en todo el planeta.
  • De Pasqua agrega que tuvo un cuerpo muy hidrodinámico y una propulsión dada por su cola, lo que le permitía grandes velocidades para alcanzar a sus presas. Las aletas las utilizaba para estabilizarse.
  • Por su parte, era de dientes puntiagudos, según lo evidencia su cráneo.
  • En este sentido, la estudiante menciona que lamentablemente sus dientes no se preservaron, pero de seguro poseía grandes dientes, los cuales utilizaba para atrapar a sus presas y luego succionarlas.
  • Otra gran particularidad es que tenía aproximadamente unos 14 alvéolos, que son los agujeros donde se insertaban sus grandes dientes; algo que lo diferenciaba de otras especies que los tienen insertados en el hueso. Es posible que la especie tuviera más dientes, pero el fragmento óseo encontrado no permitió determinarlo.

Sobre el ecosistema en aquel entonces

  • De Pasqua prosigue argumentando que grandes especies reptiles marinas convivían con el Xiphactinus, y que este se alimentaba de otros peces.
  • Respecto a la fauna, era muy distinta; así como el clima, que era mucho más cálido en la Patagonia.
  • Donde se encontró al Xiphactinus hace 74 años no había océano, pero anteriormente sí. También habían grandes bosques.

Es cierto que pasaron muchos años antes de redescubrir al Xiphactinus y el fósil de este pez gigante en la Patagonia, pero es muy sustancioso todo lo que se consiguió. Tal vez, después de 74 años de espera, este era el mejor momento para su estudio, que sin lugar a dudas nos permite adentrarnos a las huellas del pasado.

Fuente:
RT.com

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