Está demostrado que Bolivia es uno de los países más pobres de Latinoamérica, siendo esto un indicador que afecta a la calidad de vida de los ciudadanos limitando el disfrute y el ejercicio de los derechos que todos los seres humanos merecen al acceder al bienestar y satisfacción de sus necesidades básicas.
Entre estas necesidades básicas, se podría destacar que todos las personas necesitan y merecen tener una vivienda propia y dignamente construida.
Para solventar la problemática de las viviendas que padecen las personas de bajos recursos en Bolivia se está implementando una gran idea que consiste en rellenar botellas con arena para levantar muros resistentes, caracterizados por aislación térmica y construir casas con ellas.
Esta idea además de ser muy factible de ser materializada, resulta muy estética a la vista. La resistencia de estas viviendas es indiscutible y su sistema constructivo es muy sencillo de resolver, en sólo veinte días se logra construir una casa de botellas.

“Casas de Botellas” es el nombre del proyecto aportado por la abogada boliviana Ingrid Vaca Diez, quien sensibilizada por la situación de pobreza de muchas familias.
Ingrid Vaca Diez manifestó que ésta podría ser una perfecta alternativa de solución a la carencia de viviendas de muchos grupos familiares que no poseen beneficios económicos. Algo en lo que estamos totalmente de acuerdo porque además de ser una idea totalmente factible, también es muy original. Con este proyecto miles de personas podrán tener un vivienda digna, además que ayudará al medio ambiente.
En la línea de la reutilización de materiales, pensó que las botellas eran ideales para los fines antes planteados, pues éstas son de fácil localización y requieren una inversión de dinero muy baja.
Precisamente, ella sugirió las botellas PET para tales fines, las cuales se usan frecuentemente en muchas de las categorías de productos de consumo masivo más populares, como cosméticos, champú, fármacos, bebidas gaseosas, vinos, entre otros productos.
Una vez rellenadas las botellas se juntan y sujetan entre sí para levantar las paredes, posteriormente son fijadas con barro o cemento. Este sistema propuesto por Vaca Diez, sirve para armar la estructura de la vivienda. Todo lo demás, como electricidad, sistemas de evacuación, tuberías, piso, puertas y ventanas se instalan con los métodos tradicionales.
El detonante de su idea fue un llamado de atención de su esposo porque ella tenía en el patio de su casa muchas botellas acumuladas para una señora humilde que pasaba a recogerlas con frecuencia y que un día dejó de visitarla. Ante esto el esposo le dijo: ¡Tira esas botellas, ya tienes suficiente como para hacer una casa!
Este proyecto ecológico y social se inició en el año 2006 (con una casa de 170 metros cuadrados), en la actualidad este sistema ha sido un gran apoyo para unas 300 viviendas en Bolivia, siendo digno de replicar en otros países de Latinoamérica con miras a formar barrios sustentables.
Fuente: Muhimu
