Aunque esta noticia salió en 2015, lo cierto es que el resultado fue horroroso. Ya hemos dicho en más de una ocasión que los seres humanos pensamos que tenemos derecho a todo, y cuando hay algo que nos llama la atención somos muchas las personas las que nos agrupamos para podre contemplarlo.
Lo que quizás no entendemos es que este tipo de aglomeraciones puede impedir el acontecimiento que con tanta curiosidad y ansia estamos esperando para ver.
Por ejemplo esto mismo fue lo que ocurrió en este caso, donde numerosos turistas acudieron todos juntos a la playa de Ostional, un suceso que ha ocurrido desde entonces casi cada año, que está ubicada en una zona de Conservación de Tempisque en Costa Rica. Al parecer este lugar es uno de los puntos claves para poder ver la anidación de la tortuga lora, una especie de tortuga que que está amenazada a causa de estas acciones.
Al parecer los turistas han provocado que las tortugas no puedan reproducirse ni tampoco poner sus huevos a causa de que estos animales detectaban su presencia.
Normalmente esta anidamientos, o también conocido como arribadas, suelen verse entre los meses de agosto y octubre. En este proceso estos ejemplares desovan, reúnen tierra, anidan y vuelven cada mes al mar. Pero claro, ¿Cuál es el problema? Que cada vez que las tortugas intentaban realizar este proceso se encontraban con turistas y bañistas que las molestaban y por ello, decidían volver a introducirse al mar.
Todo ello ha creado un gran impacto negativo para la especie, y esto no solo ocurrió en 2015 sino que cada año ocurre ciertas situaciones parecidas lo que provoca que el problema se agrave.
Después de ver todo lo ocurrido ese año, el gobierno de Costa Rica se vio obligado a sacar una nueva ley en 2016 para poder aumentar la protección de estos ejemplares por lo que se decidió que cada año, cuando las tortugas comienzan el proceso de anidación, las personas que quieran verlo deberán entrar a la playa bajo la tutela de un guía que esté acreditado y solo se podrá hacer en grupos de 10 personas como máximo. Además solo podrán estar 40 minutos observando a estos reptiles.
Sin embargo, hay muchas tortugas que han decidido irse a otras costas a causa precisamente del turismo, e incluso en otros lugares del mundo ocurre situaciones muy similares a la ocurrida en 2015 en Costa Rica.
