Ciertos embriones de tortugas pueden elegir su sexo al estar dentro del huevo moviéndose durante toda su fase de gestación. Por ello tienen esa gran «supercapacidad» que explica muy bien porque hay reptiles que aun no se han extinguido de nuestro planeta a pesar de todos los cambios que ha habido en el transcurso de la Tierra durante todas estás décadas.
Bien dicen que por el momento se estimaba que la supervivencia de estos reptiles ovíparos con determinaciones del sexo, solo dependía de que las hembras predijeran las condiciones para incubar de una manera adecuada y con poco riesgos.

En la Academia de Ciencias, con el profesor Wei Gou Du y su equipo, pusieron a prueba la viabilidad de la termorregulación con unos huevos de tortuga china crestada, más conocida como ‘ Mauremys reevesii ‘, según ha publicado los estudios de Current Bigoly en su revista.
«Esos científicos sugieren que la característica única de una de las mascotas más populares en Japón y China ayuda a que este símbolo de la longevidad resuelva dos problemas a la vez: calentarse o enfriarse en exceso y que todas las recién nacidas sean de un único sexo por esa circunstancia.«, según informa RT.
También se informa que la especie de esta manera, no solo podrá controlar el equilibrio que hay entre hembras y machos, si no que también apoyarse, entre tortugas claro… A todo tipo de condiciones referente al cambio climático y más.
«Esto explica como ciertas especies de reptiles, con determinación de sexo dependiente de las temperaturas, lograron sobrevivir a períodos anteriores en la historia de la Tierra, cuando las temperaturas eran mucho más calientes que en la actualidad», declaro Wei Gou Du en ScienceDaily.
