Una situación muy común que tienen que vivir muchas perras callejeras es que cuando se quedan embarazadas y son encontradas por un equipo de rescate, después de que los cachorros puedan valerse por sí mismos los separan de la madre para entregarlos en adopción a familias que los van a cuidar y querer.
A pesar de que es una iniciativa genial, pues los cachorros van a tener un nuevo hogar, lo cierto es que muchas madres se sienten desoladas cuando son separadas de sus cachorros. Esto en realidad ocurre con frecuencia y es verdaderamente triste porque imagínate que a ti te separan de tus hijos ¡Te sentirías muy desbastada/o!
Ninguna animal debería vivir en la calle pero es aun peor cuando dicho animal se trata de una perra que está embarazada. Una gran parte de las personas suelen abandonar a sus perras y gatas cuando éstas se han quedado embarazadas por lo que las pobres animales tienen que luchar para poder sobrevivir y que sus cachorros nazcan sin ningún inconveniente.

El problema de que ocurra esto es que la gente no es responsable con sus animales, es decir, si no quieres que tu perra o gata se quede embarazada se puede esterilizar y así evitar que no tengan hijos por lo que el número de animales abandonados sería mucho menor.
En esta ocasión queremos hablarle de Bess. Bess es una tierna perra encontrada deambulando por las calles del estado de Tennessee (Estados unidos) y evidentemente mostraba claros signos de que estaba embarazada. Jon y Tracey Stewart vieron que la pobre perra estaba en un mal estado y decidieron rescatarla, pues no podían mirar a otro lado.

Cuando Bess fue rescatada por estas dos amables personas, Tracey y Jon la llevaron al veterinario y en ese momento Bess comenzó a mostrar claros signos de que iba a parir, y así fue como tuvo a sus doce preciosos cachorros.
Debido al número de cachorros que esta perra había tenido, los veterinarios informaron a Tracey y Jon que no todos ellos iban a sobrevivir. Sin embargo esta pareja no quería rendirse y comenzaron a luchar para que todos ellos pudieran a salir a delante.
Así fue como los 12 cachorros y Bess fueron trasladados a la casa de esta pareja. Una vez allí Tracey y Jon vaciaron una habitación y la adaptaron a los nuevos inquilinos creando así una especie de guardería para cachorros. Con ayuda de amigos y familiares, Tracey y Jon consiguieron tener a los pequeños vigilados 24 horas al día.
¡Hicieron un gran trabajo pues los pequeños comenzaron a crecer rápidamente y sin incidentes! El problema vino cuando estos 12 cachorros comenzaron a jugar, a correr y a caminar. Fue en ese entonces cuando el hogar de los Stewart comenzó a convertirse en todo un desmadre. A pesar de que esta pareja tenían la idea de mantener a Bess y a sus 12 cachorros, pronto la descartaron porque no iba a funcionar como ellos esperaban.

Así fue como los cachorros encontraron otro hogar entre los familiares y amigos de la pareja. La pobre Bess se quedó sin sus cachorros, pero lo que la perra no esperaba es que el día del cumpleaños de sus bebés, Trace y Jon hicieron una gran fiesta para que Bess y sus pequeños se volvieran a reencontrar.
El reencuentro fue un momento muy conmovedor. No solo esta gran madre se acordaba de cada uno de sus pequeños sino que además se mostró muy feliz de estar nuevamente con ellos.

