Por desgracia los plásticos a pesar de que en sus inicios nos hicieron la vida mucho más sencilla y práctica, en muchos sentidos, en la actualidad está siendo un gran problema para el medio ambiente. No solo porque es un material que no es biodegradable sino que además es altamente contaminante lo que produce que muchos ecosistemas se hayan visto perjudicados.
Aunque ya lo sabréis, uno de los principales las zonas que está en el puesto número uno de las más contaminadas y afectadas es el océano. Esta gran e inmensa extensión ha sido durante años invadida por miles de desechos plásticos, los cuales todavía siguen permaneciendo ahí, lo que causa que cualquier ser vivo que habite en estos lugares se vea afectado.

Pero no solo afecta en gran medida al océano, sino que también está presente en la naturaleza como en los bosques o incluso en los parques de la ciudad, en los ríos, en el aire e incluso en las calles de nuestro país.
Quizás con esta introducción entendáis un poco mejor porqué encontrar una solución es algo realmente apremiante, ya que se ha investigado que al día las personas nos podemos llegar a consumir 5 gramos de microplásticos a la semana ¿Podrías imaginarte cómo puede afectar eso a nuestro organismo?

Los microplásticos, y en general todo el plástico que hay en el planeta, es uno de los temas y retos ambientales que más problemas está dando en nuestro día a día.
Por ejemplo, los plásticos si están durante mucho tiempo en el agua se van poco a poco desgastando y con ello se crean trozos más y más pequeños, tanto es así que el ojo humano no puede detectarlos, estos microplásticos nos dañan tanto a nosotros, a nuestra salud, como también al medio ambiente y a otros seres vivos.
¿Cómo afectan a nuestra salud? La gran mayoría de estos microplásticos se instalan en los organismos de los animales marinos y una vez que nosotros lo consumimos acaban en nuestro organismo. Pero más allá de ello, estos microplásticos lo podemos encontrar incluso en las aguas de los ríos, lugares donde muchos animales y personas beben agua.

Todo esto ha creado que acabar con los microplásticos sea una tarea difícil e importante. De ahí que la noticia de que 12 estudiantes de una Universidad de Canadá, más específicamente de Sherbrooke, hayan creado una nueva máquina capaz de filtrar y separar la arena de la playa de los microplásticos sea importante para todos.
Esta nueva máquina, cuyo nombre es Hoola One, es bastante sencilla. Su funcionamiento es muy básico y es muy parecido a las aspiradoras que casi todos tenemos en casa. Una vez encendemos esta máquina, va aspirando poco a poco la arena de la playa, una arena que efectivamente contiene microplásticos. Una vez aspirada se va acumulando a un recipiente interno que contiene agua y ahí los plásticos son separados de la arena.
Tras entrar en contacto con el agua, la arena es mucho más pesada lo que provoca que se quede abajo del tanque que tiene esta máquina en su interior. Así es como las partículas de plástico comienzan a flotar en el agua y se produce la separación.
Una vez realizado este sistema, la arena vuelve de nuevo a la playa pero esta vez está completamente limpia y libre de plásticos o de partículas de plástico.
Por su parte, uno de los 12 estudiantes explicó: » Estábamos buscando durante mucho tiempo qué hacer y de repente nos vino a la mente que no existía ninguna máquina que pudiera hacer este trabajo tan importante, así que lo estudiamos y lo inventamos».
Gracias al gran trabajo de estos 12 estudiantes, nos damos cuenta de que aunque el plástico pueda suponer un problema, lo cierto es que con un gran equipo e ingenio se puede encontrar soluciones prácticas.
