1,57 metros de largo fue lo que midió el fósil descubierto en Canadá y este podría ser la pieza faltante en la transición de los peces a tetrápodos.
Alguna vez escuchamos algo referente a la evolución del hombre y los animales (Aves, peces, mamíferos) o si no lo vimos en algún libro de biología. Por lo tanto, una vez culminado este tema siempre quedábamos llenos de dudas que hasta ahora muchas no tienen respuestas, ¿Cómo fue nuestra evolución? ¿Cómo se formaron nuestras extremidades? ¿Nuestras manos y pies de donde provienen?

La aleta del Elpistostege Watsoni al parecer tiene gran parte de las respuestas a las interrogantes que nos han estado rondando. Investigadores descubrieron que en su aleta se encuentran algunos dedos de aspectos primarios, provocando así un impacto en la transición y evolución de estos animales acuáticos.
Los tetrápodos proveniente de la unión de las palabras griegas Tetra- ‘Cuatro’ y Podo- ‘Pies’ y hacen referencia a los animales vertebrados que tiene cuatro extremidades. Entre los tetrápodos se encuentran anfibios, mamíferos y saurópsidos. Si bien es cierto que los Elpistostege no son obligatoriamente parte de nuestro pasado evolutivo, si son importantes en la transición de peces a tetrápodos.
Estudios se especies existentes hace 395 millones de años atrás son los realizados por los profesionales del campo paleontológico y para así poder vislumbrar y entender las evoluciones en las aletas onduladas de los tetrápodos mejor llamados Elpistostegalianos. Dentro de esta especie también se encuentran los Tiktaalik roseae, pertenecientes al periodo devónico tardío y finalmente descubiertos en el año 2004 en Canadá.
Gracias a la tecnología y sus avances, los científicos a través de tomografías lograron constatar que este pez vinculado con los Elpistostege contaba en su aleta pectoral con un brazo característico de los tetrápodos. Un análisis exhaustivo del brazo, arrojó como resultado muestras de la existencia de los huesos más relevantes del brazo como lo son el húmero, el radio y el cúbito, así como también huesos de la muñeca y de los dedos.
Es importante reconocer que los huesos encontrados no son realmente dedos y tampoco están expuestos. Se encuentran ubicados y ocultos dentro de la aleta del animal imposibilitando su movilidad.
“Este hallazgo hace retroceder el origen de los dígitos en los vertebrados hasta el nivel de los peces, y nos dice que el patrón para la mano de los vertebrados se desarrolló por primera vez en una evolución profunda, justo antes de que los peces abandonaran el agua” señaló uno de los autores en la revista Nature.
Fuente: muyinteresante.es
