Las mascotas muchas veces se convierten en el alma del hogar, pasando a ser el miembro favorito de cada familia. Por desgracia, no todas las personas piensan así y hay quienes incluso no tienen ningún reparo en abandonar a sus animales con tal de no seguir cuidando de ellos. Así como le pasó a Thor el día que lo abandonaron en la carretera.

Eduardo Rodrigos Dos Santos es original de Apucarana, en Brasil y lleva más de 10 años dedicándose a repartir delivery de comida rápida en su motocicleta. En aquel tiempo había visto toda clase de cosas en las calles. Pero nunca se había encontrado con la crueldad humana en sí misma, hasta que vio el abandono de un tierno perrito. Mientras se dirigía por la carretera a repartir la comida de un cliente. Vio que el automóvil en frente de él se detuvo bruscamente. El conductor abrió la puerta y empujó a un perrito. Acto seguido aceleró para que el perro no lo alcanzara mientras la mascota intentaba correr detrás del coche.
«El tipo tiró al perro, cerró la puerta y se fue. Me bajé de la motocicleta y vi al perro corriendo tras el coche, en medio de la autopista. Detuve la motocicleta con la entrega y todo, lo recogí y dije: ‘No vas a morir atropellado, vamos compañero’», dijo Eduardo Rodrigos Dos Santos.

Eduardo se detuvo sin importarle que el pedido se enfriara y llegara tarde a manos del cliente. El repartidor recogió al perro y lo llevó sobre su motocicleta. Pasaron 3 largos días, y como era de esperarse, nadie reclamó al perrito. Eduardo con el corazón roto por la cruel forma de abandono, tomó la decisión de adoptarlo y llamarlo Thor. «Hablan de paz, de cambiar el mundo. Pero la mejora comienza en casa, dentro del corazón. Si no tienes amor, nada sigue adelante», dijo el joven. El repartidor tenía un perro desde antes que lo esperaba en casa. Por ende hoy Thor no solo ganó un dueño que lo quiere y lo cuida. Sino que además tiene incluso un nuevo amigo peludo.
Comparta con sus amigos y familiares esta historia de abandono. Para que vean la crueldad que tienen que aguantar algunos animales inocentes. Pero por suerte hay algunas personas con buen corazón y salvan a los que pueden.
