Todos sabemos que los perros suelen ser muy fieles a sus dueños, además de que la gran mayoría de ellos son muy protectores con las personas que quieren por lo que acaban siendo unos guardianes excelentes de sus humanos.
Aunque la gran mayoría de los perros sean leales y protectores, siempre hay una excepción que confirma la regla y es que muchos caninos son indiferentes con sus dueños.
Quizás esto te sorprenda, porque casi nunca hemos visto un perro ser indiferente a sus dueños pero sí existen. Ya que hay muchos peludos que tiene una pizca de egocentrismo y les encanta enfocarse en sí mismos y sobre todo preocuparse por ellos y no por su humano, aunque esto simplemente es una teoría.
También hay otra teoría en la que estos perritos que se hacen los indiferentes con sus dueños se debe simplemente a que son más inteligentes de lo que creemos y saben perfectamente diferenciar cuando hay un peligro real de cuando no lo hay.
Por ejemplo este es el caso de los protagonistas de nuestra noticia. El joven del vídeo decide hacerle una broma a su perra y decide fingir un infarto para poder ver la reacción que tiene su perrita.

¿El problema de haber fingido un infarto? Que la reacción de la perrita no es la que esperaba.
En el vídeo se puede ver como el joven se tumba en la cama y se lleva una mano a su pecho mientras grita pidiendo ayuda a su perra. El joven le dice una y otra vez a su pequeña canina: “Gorda, gorda ayúdame, llama a una ambulancia!”. Después el joven mira un momento a la cámara y luego a su mascota la cual se muestra totalmente indiferente.

De hecho la perrita mira un segundo a su dueño y poco después su atención se centra al otro lado sin mostrar preocupación por si su dueño está o no sufriendo un infarto.

Por otra parte, el dueño evidentemente le reclama esa falta de interés que tiene. Esperamos que esta pequeña sepa demostrar su cariño y su amor a su humano después de haberle roto el corazón por mostrar tal indiferencia.
