El brote de COVID-19 ha causado gran expectación en el mundo, y ha sido tema de noticia en muchos ámbitos. Muchas personas incluso desconfían de los animales, pues temen que estos puedan ser agentes transmisores del virus. En Países Bajos, el temor al coronavirus acabó con la vida de miles de visones de granja.
Una decisión que acaba con la vida de una especie
El visón es un animal que ha sido llevado a granjas en muchas partes del hemisferio norte para luego ser introducidos a la naturaleza. En el mes de junio salió un comunicado que informó que había surgido un brote de coronavirus en una granja de visones en Holanda. Una vez enterados de la noticia, las entidades gubernamentales tomaron cartas en el asunto.

La información que se suministró explicó que, uno de los trabajadores contrajo la enfermedad debido a los visones. En vista de esta situación, rápidamente se tomaron medidas sanitarias y de restricción.
Los entes gubernamentales consideraron que era una amenaza para la salud pública. Así que tomaron una decisión drástica: debido al temor al contagio, se decidió acabar con la vida de mil seiscientos visones de la granja Deurne. Y estipularon que se debían sacrificar utilizando dióxido de carbono, con la finalidad de no dañar su piel.
Se acaba la industria de los visones de granja
En los Países Bajos, la cantidad de granjas para la cría de visones asciende a 140, y todas ellas aportan en gran manera a la economía. A pesar del deterioro que ha sufrido la masacrada especie, el ministerio dispuso que esta empresa de cría de visones, deje de funcionar totalmente en 2024.
Muchas organizaciones defensoras de los derechos de los animales se han hecho oír, han hecho reclamos y trámites. Pero a pesar de todo, la acción gubernamental se ejecutó, y se seguirá aplicando a lo largo de las 140 granjas a fin de evitar el aumento del virus.

Aparte de eso, no solo se acaba con la vida de los visones por temor de ser una fuente de contagio por COVID-19. También se utilizan sus pieles para hacer abrigos y otros artículos. En vista de esto, la gran mayoría de los usuarios de las redes sociales están indignados por las decisiones tomadas con estos inocentes animalitos.
Es verdad que en muchas zonas de Europa la presencia del visón no es tolerada. Sin embargo, cada ser vivo tiene derecho a la vida y debe ser tratado con respeto y dignidad. Nadie tiene la autoridad de acabar con la vida de una especie. Cada uno de nosotros debe tomar la iniciativa de cuidar y respetar el planeta y los seres que en él habitan.
