La dueña del malamute de 45 kilogramos quería bañar a Philip (el perro), ya que después de una jornada de juegos necesitaba un baño. Normalmente lo llevan a una peluquería canina, pero esta vez tocó bañarlo en casa. Ya que en la peluquería no había cita hasta dentro de 4 semanas, pero el malamute olía tan mal que no quedó otro remedio que bañarlo en casa. La mala suerte de los dueños de Philip es que el perro intentó todo lo que pudo para que no llegara la hora del baño.
Philip es un buen perro, pero cuando llega la hora del baño se vuelve algo travieso. Con sus 45 kilos, este perro se transforma en un gran bebé cuando se trata de meterse en el agua.

Son imágenes muy tiernas y tenemos la suerte de poder verlas, ya que sus dueños grabaron el momento del baño de este gran Malamute.
La raza de perro malamute es conocida por lo extrovertidos que son, por lo que es sorprendente ver a Philip escondiéndose en un rincón demasiado pequeño para su gran tamaño. Y para conmemorar este momento añadiendo aullidos de desesperación, lo que lo hace más adorable aún.
Una de las mejores partes del vídeo, es cuando Philip apoya su cabeza contra la pared, escondiendo los ojos de los dueños y así creyendo que no le pueden ver. El típico: si yo no te veo, tu no me puedes ver.

La cosa no queda ahí, Philip aun tiene más ases guardados bajo la manga. Ya que sus anteriores intentos no funcionan y los dueños siguen intentando que se bañe, continúa con su plan.
Esta vez el malamute se agacha y se vuelve prácticamente inamovible, dejando su postura firme de que no quiere ir a la bañera.

Los padres de Philip no eran los únicos testigos de este gran momento del perro. También estaba Mia, la hija de los padres de Philip, y su compañero de aventuras Milo, un gato.
Aunque la bebé y el gato no querían entrometerse, Philip les hace partícipes de la historia, escondiéndose detrás de ellos para intentar una nueva vía de escape.
Milo que ve que le están haciendo partícipe de un intento de escapada sin resultados, sale de la habitación sin importarle la situación de su compañero.

Philip no es que deteste el agua, a el le encanta bañarse en estanques y charcos. Lo que realmente detesta es meterse en la bañera.
Los malamute se consideran muy esponjosos y leales. Esta raza es muy sociable y afectuosa, lo que son ideales para una familia. Aún así el problema del baño sigue sin ser atractiva para Philip.
No te pierdas la adorable reacción de este adorable malamute
