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Este perro tiene un excelente olfato gracias a sus “dos narices”

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En el momento en el que una persona decide adoptar a un animal, son muchas las personas que prefieren que ese animal estéticamente no tenga ningún defecto. Seamos sinceros los animales que menos probabilidades tienen de ser adoptados son aquellos que tienen algún tipo de enfermedad, son demasiado viejos o tienen un defecto que les diferencia de los demás. Esto es una triste realidad y muchos animales se quedan años y años esperando encontrar un alma caritativa que sea capaz de querer y amar a ese animal.

El caso de Wallis, nuestro protagonista de “dos narices”, es un perro que desafortunadamente nació con el síndrome de paladar hendido, una deformidad que también afecta a los humanos.

A causa de este síndrome, Wallis tuvo una peculiar deformidad en la cara que hizo que su nariz parecida diferente a la del resto. De hecho si lo miras detenidamente parece que tiene dos narices. Pero esta deformidad solo lo hace más especial y más lindo.

Precisamente eso fue lo que Lana Culley, una joven de 21 años, pensó cuando vio por primera vez a este perrito. No pudo evitar enamorarse de él y acabó adoptándolo. De hecho, según explica Lana: «Elegimos a Wallis cuando era un cachorro debido a sus narices. Él es adorable y sabíamos que no habría otro Golden Retriever como él”.

Curiosamente, y al contrario de lo que muchas personas puedan pensar, Wallis tiene un olfato excelente a pesar de la apariencia tan “rara” que tiene su nariz ya que parece que tiene dos narices en vez de una.

Wallis está saludable y su deformidad no le afecta para nada en ningún ámbito de su vida.

Lana tenía a otro perrito en su casa llamado Sunny y desde el momento en el que Wallis entró en su vida, ambos perritos se han convertido en los mejores amigos. Están todo el día juntos, no paran de correr y jugar.

En poco tiempo Wallis encontró a una familia que lo quería y lo aceptaba tal cual es. Toda la familia lo ama y nunca lo cambiarían por nada.

Todas las veces que Lana pasea a ambos perritos juntos, son muchas las personas las que se acercan con curiosidad a la joven y a su perro tras ver la condición de Wallis. Pero aunque Lana sabe que Wallis es único, ella nunca cambiaría esta pequeña deformidad a pesar a que se pudiera realizar una cirugía para “arreglarla” ya que su deformidad no le afecta para nada a su salud.

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