Vivir durante muchos años en un refugio, no es una vida ideal para los animales. Aunque tengan alimento y un techo donde poder dormir y estén mejor de lo que podrían estar en la calle, lo cierto es que este tipo de lugares deberían ser temporal.
No obstante, lamentablemente sea por una cosa u por otra, hay animales callejeros que fueron rescatados y que llevan muchos años en este lugar, hasta el punto de deprimirse por no ser adoptados.
Aunque tienen un lugar dónde no les falten nada, en los refugios no se les puede atender a todas horas y mucho menos ofrecer la dosis de cariño que estos animales necesitan. Además estos establecimientos pueden llegar a ser muy estresantes debido a que en la mayoría de los casos, suelen estar encerrados entre cuatro paredes sin poder salir.
Nuestros protagonistas de hoy, son por ejemplo dos perritos que no han conseguido durante mucho tiempo una familia que los quiera y los adopte.
La historia de estos dos preciosos pit bull, llamados Jukebox y Agatha, es muy triste. Al parecer Agatha fue abandonada en un refugio mientras que Jukebox fue rescatado cuando vivía en las calles. Ambos se conocieron en el refugio Tucson, Arizona, y desde ese momento se convirtieron en amigos inseparables.
Tan inseparables son que incluso se quedan abrazados mientras esperan a que una familia se interesen por ellos, mientras llega un milagro que pueda hacer que salgan de lugar de donde están.
Normalmente cuando dos perros ingresan y tienen una amistad casi instantánea, es porque cuando eran callejeros se habían conocido o habían pasado un gran tiempo juntos anteriormente. Sin embargo, ni Jukebox ni Agatha se habían conocido hasta que entraron en el refugio, un día cualquiera se unieron al grupo de juego y conforme sus miradas se cruzaron, ambos se convirtieron en inseparables.
Durante horas, ambos caninos están juntos. No se separan ni para jugar, ni para comer, ni para echarse la siesta. Se pasan todo el tiempo juntos esperando a que una familia los adopte a ambos.
La directora de este centro está haciendo todo lo posible para que ambos puedan ser adoptados a la misma vez y por la misma familia, ya que han creado una peculiar pareja y sería muy cruel separarlos cuando se han vuelto tan amigos y se tienen tanto cariño.
A pesar de que lo ideal sería que ambos estuvieran juntos en una casa, el refugio no ha puesto esto como una condición para adoptarlos ya que saben de sobra que si ponen dicha condición, su adopción sería incluso más difícil de lo que está siendo a causa de su raza. Esperamos de todo corazón, que estos dos caninos puedan disfrutar pronto de una familia que los quiera y los traten como se merece.
Si te interesa adoptar alguno de estos adorables caninos, ponte en contacto con Pima Animal Care Center.
