fbpx Saltar al contenido

Perrito que buscó refugio en un hotel al final lo adoptaron los empleados

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER

Para que un perrito callejero encuentre un nuevo hogar, tienen que encontrarse dos fuerzas. La necesidad del animal de acercarse a una persona para pedir ayuda, así como la bondad de una persona que siente la responsabilidad de darle un poco de agua, comida y quizás un refugio, a un perrito que lo necesita. Esto es mucho más sencillo cuando se cuenta con una casa con bastante terreno, así como recursos para llevar al perrito al veterinario y comprarle comida. No es para nada lo ideal encontrarse con un perro necesitado cuando se está, digamos, de turno laboral en un hotel.

Pero esa fue la realidad con la que se encontraron los empleados del Novotel Sorocaba, en Sao Paulo, en Brasil. El que podría haber sido un día como otro cualquiera en la vida de estas personas, cambió rotundamente cuando alguien descubrió que un perrito había entrado en sus instalaciones. De acuerdo con el reglamento del hotel, deberían haberlo llevado de regreso por donde vino. Pero notando que estaba asustado y necesitaba ayuda, a todos se les ablandó el corazón. Así fue como lo bautizaron ‘Caramelo’, debido a su dulce color del pelaje, y lo invitaron a quedarse con ellos durante un tiempo.

Creándole un espacio entre las oficinas de la administración del hotel, Caramelo ahora pasas sus tardes mordisqueando un mono de juguete que le regalaron. Mientras tanto, los empleados del hotel han compartido sus fotos por las redes sociales, buscando que alguien quiera darle un hogar definitivo. «Vino directo al hotel, parece que nos eligió a nosotros. Intentamos ver si tenía dueño, pero no pudimos encontrar a nadie. Entonces se quedó aquí y ahora estamos buscando una nueva familia», dijo Fernanda Palmieri Lettré, funcionaria del hotel Novotel Sorocaba.

En este momento, Caramelo sigue viviendo en el hotel. Pero el objetivo de quienes lo rescataron es poder encontrarle un hogar donde alguien pueda cuidar de él y jugar con él durante muchas horas. Y no en los descansos entre sus turnos, como ocurre ahora. De todas formas, ya es bastante encomendable la manera en la que dejaron de lado el reglamento del hotel para hacerse cargo de este perrito que necesitaba de su ayuda. Seguro que el que está más agradecido de todos será el mismo Caramelo, quien pasó de una posición desesperada a recibir ayuda y ponerse en camino a recibir un hogar definitivo.

Comparta con sus amigos y familiares estas imágenes. Para que vean el buen corazón que tienen estos empleados de darle un refugio temporal a Caramelo, mientras le buscan una familia que lo quiera.

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER
TE PUEDE INTERESAR