Una vez más los animales nos enseñan un gran ejemplo de empatía, lealtad y amistad. Virtudes que los seres humanos poco a poco estamos perdiendo y es que es cada vez más difícil encontrar a una persona con estas características que te ayude en los malos momentos y que sea protagonista en los buenos momentos. Si la tienes, nunca la pierdas pues esas personas valen oro.
Nuestro protagonista de hoy nos ha robado el corazón y es que lo que fue capaz de hacer por proteger a su compañero es entrañable.

Todo comenzó cuando Angela Ward estaba tranquilamente paseando por el campo de fútbol de Hampton Soccer Park, ubicado en Hampton (Virginia). Mientras miraba a su alrededor se detuvo al ver que entre dos baños portátiles se encontraba dos pequeños animales que estaban acurrucados sobre la hierba.

Ahí se encontraba nuestro protagonista, un pequeño chihuahua que estaba dando calor y protegiendo a un gatita bebé. Ambos estaban aterrados y es por eso que el chihuahua no quería alejarse en ningún momento de la gata.
Angela junto con su hija Madison y una amiga suya decidieron que debían pedir ayuda para poder buscarle una familia a ambos animales que estaban abandonados en este campo de fútbol. Así pues realizaron una publicación en las redes llamada Nextdoor publicando la ubicación donde se encontraban y su situación. Desde el momento en el que se publicó la historia de ambos, fueron muchos los amantes de animales que se acercaron al lugar exacto donde el perro y la gatita se encontraban.

Uno de las personas encargadas de intentar rescatar a esta pareja, publicó en sus redes sociales lo siguiente: «Están muy unidos. Cuando hay alguien que se acerca demasiado al ellos, el perro comienza a gruñir. Hemos avistado a una asociación para que venga a rescatarlos. Nosotros estamos esperando y pendientes en todo momento de estos pequeños.

Poco tiempo después, la pareja fue rescatada por la organización Lost&Found Pets de Hampton Roads,VA. Esta organización se encargó de llevar a los dos pequeños al veterinario para recibir la atención necesaria y después de verificar que se encontraban en perfectas condiciones lo trasladaron a su refugio. En el refugio se les llamó como Gómez el chihuahua, y Morticia la pequeña gatita.
Los encargados de esta asociación y del refugio publicaron en sus redes sociales unas fotografías de ellos con la esperanza de que su familia viniera a rescatarlos pero no fue así.

La directora de la organización Turkan Ertugrul, no podía dejar de pensar en los dos. Lo estaba pasando mal. Sabía que en sus instalaciones los perros y los gatos se ubicaban por separado y estos dos pequeños se necesitaban el uno al otro ya que en más de una ocasión Gómez había demostrado que no se iba a separar de su mejor amiga.

Esta mujer sabía mejor que nadie que ambos debían permanecer juntos, sobre todo por su salud psicológica además estaba el asunto de que a pesar de que pudieran estar juntos en el refugio es posible que una familia se interesara en adoptarlos por separado, algo que les crearía un pequeño trauma a ambos.
Por suerte los trabajadores del refugio tampoco querían que estos pequeños estuvieran solos así que decidieron realizar citas de juegos en una de sus sales de reuniones y estos pequeños encontraron rápidamente un hogar de acogida.
Turkan explicó sorprendida que en un principió Gómez fue corriendo hasta unos gatitos negros que también estaban en acogida, pensando que uno de ellos era Morticia pero tras darse cuenta de que no era ella, su decepción era notable. Se nota que Morticia y él son inseparables y se apoyan mutuamente porque cuando están juntos son mucho más abiertos y más felices que estando separados.
Actualmente ellos han encontrado una familia que los quiere y les da todo el amor que necesitan y lo mejor de todo es que están ¡Juntos! Son grandes noticias y un gran final para estos dos pequeños amigos inseparables.
