El amor más leal sin duda alguna, es aquel que nos profesan nuestras mascotas. Estos animales que adoptamos e invitamos a formar parte de nuestra familia, se convierten en seres especiales para nuestras vidas, con las cuales logramos a través del tiempo desarrollar un vínculo y/o una conexión tan especial que resulta casi irrompible.
Un claro ejemplo de esto de esta situación, resulta ser el vídeo en el cual se muestra a una joven dueña y su perrita en un emocionante encuentro luego de dos largos años sin verse y poder disfrutar una de la otra.
Rebecca Svetina una animada y joven mujer, emigró buscando un futuro mejor; su objetivo era alcanzar su propio desarrollo personal y laboral. Esta joven emprendió un viaje que terminó llevándola a un país centro europeo de Eslovenia, en donde alcanzó su sueño; es en este lugar donde vive y trabaja.
Cada año, regresa a Estados Unidos, Murrysville, Pensilvania a reunirse con su familia y su hermosa perra, sin embargo, el año anterior la historia fue diferente, ya que su hermosa familia se trasladó hasta Bled en Eslovenia para su boda y no pudieron llevarse a su mascota Casey, una Schnauzer.
Por esta razón, Casey y Rebecca duraron este largo periodo sin verse, es importante destacar que dos años humanos equivalen a catorce años perro, lo que para la pobre Schnauzer significó un lapso extenso de sufrimiento.
La impresión que se llevó al poder ver a su dueña luego de tanto tiempo, le generó tanta emoción que no solo lloro conmoviendo a todos aquellos que apreciaron la escena, sino que también de forma inesperada se desmayó.
Esta reacción sorprendió fuertemente a Rebecca, quien al ver a su fiel mascota en ese estado se preocupó de tal manera que acudió rápidamente al veterinario en donde le realizaron todos los exámenes pertinentes y un chequeo médico general para determinar el estado de salud del perrito, afortunadamente y para la tranquilidad de toda la familia; Casey goza de un excelente estado de salud.
Es impresionante y maravillosa la forma en la cual estos animales profesan su amor sin restricciones, sin olvidar a sus dueños, aquellos seres a quienes han amado de forma profunda. Quienes afirman que los animales no sienten y no tienen sentimientos, deberían conocer esta asombrosa historia de amor entre Casey y Rebecca, en donde su amor se puso a prueba durante dos largos años.
