Si nos fijamos bien, el número de animales abandonados que encontramos tanto en la calle como en lugares como refugios o asociaciones es alarmante y preocupante.
Las personas no somos capaces de entender que un animal es un ser vivo que siente muy parecido a nosotros, ya que es capaz de sentir amor pero también un gran sufrimiento. Además si dicho animal ha creado un vínculo con una persona el abandonarlo podría ser insoportable para él hasta tal punto que acabaría muriendo de la pena, son casos que día tras día ocurren en todo el mundo.
En esta ocasión este caso de abandono animal ocurrió en Grecia. Una persona, llamada Taki y que es conocido por sus grandes hazañas rescatando animales, encontró en un contenedor de basura a una perrita callejera. Lo cierto es que en un principio la perrita estaba bastante agresiva y asustada y todo esto venía a que la pobre estaba totalmente ciega por lo que sus reacciones eran de miedo absoluto.
Curiosamente a Taki le resultó especialmente difícil poder rescatar a esta perrita, pues tenía reacciones imprevisibles que eran impulsadas en su mayoría por el miedo.
Aun así este gran rescatista no se dio por vencido y a pesar de que la perra se mostraba bastante violenta, él dio mayor esfuerzo para poder rescatarla del lugar en donde la habían abandonado y así que no tuviera que sufrir un triste y cruel destino.
En todo momento la perra estaba con una actitud defensiva, en varias ocasiones quiso morder a su rescatista y por eso Taki intentó improvisar un bozal para poder protegerse de las feroces mordidas que daba la perra. Al final, después de un gran esfuerzo y del improvisado bozal, este chico pudo por fin pudo tomar en sus brazos a la pobre perra y la llevó directamente al refugio.
Pasados unos días, la perra seguía en un estado de depresión, agresividad y muy asustada. No quería que nadie la tocara, ni siquiera su rescatista. La perrita fue bautizada como Alexis y pese a los intentos de Taki, la perra seguía encerrada en sí misma de hecho no quería comer ni beber agua y mucho menos interactuar con otros perros.
Alexis, la perrita, siempre estaba en el mismo sitio. No se movía apenas y se negaba a pasear. Así que Taki decidió visitar varios veterinarios para ver si ellos podían darle una solución sobre su ceguera, pero ninguno de ellos le recomendó la cirugía porque al fin y al cabo ninguna operación podría hacer que Alexis recuperara su visión.
Con mucho tiempo y paciencia por fin Taki avanzó con Alexis y es que poco a poco consiguió que esta perrita acabara por confiar en él. Después de muchos intentos Taki por fin pudo tocar tranquilamente a la perrita sin que mostrara una actitud agresiva.
A pesar de los grandes avances que había dado Taki con la perra, se dio cuenta de que era muy poco probable que esta preciosidad pudiera ser adoptada pues no dejaba que nadie, menos su rescatista, se acercara a ella.
Taki se mostraba reacia a estar con otros perros. Así que su rescatista decidió que era hora de llevarla a otro sitio para que no tuviera que estar interactuando constantemente con otros perros. Su nueva zona estaba mucho más aislada y solo tenía un compañero, ahí cuando Alexis se mostró mucho más receptiva y feliz. Pero Taki sabía que le faltaba algo en su vida, algo importante para todos los animales y era su propia familia.
Fue en ese momento cuando Alexis se hizo madre de unos preciosos y numerosos cachorritos. Desde ese momento esta perrita estaba muchísimo más feliz y por fin, había encontrado un buen lugar y vive muy alegre rodeada de sus adorables hijos.
