En nuestra sociedad podemos encontrar personas para todo. Personas que son capaces de entender que hay que respetar todo tipo de vida, y personas que por el contrario esto les da igual y disfrutan haciendo sufrir a otros seres vivos. De aquí que existan personas que son capaces de maltratar a los animales, a esos seres tan tiernos e inofensivos.
Lamentablemente no todo el mundo es igual, y cuando se trata de hacer daño a otro ser vivo debemos tener en cuenta que su vida es valiosa, por lo que tenemos que luchar por sus derechos y aumentar las leyes para que cada vez hay menos personas que se replanteen el hecho de maltratar o abandonar a un animal.
Ambos cosas han aparecido porque muchos seres humanos, desde hace demasiado tiempo, no ha sido nunca capaces de ver a los animales como seres que sienten y que sufren al igual que nosotros.
Por esta razón, las leyes que han habido hasta este momento no han sido lo suficientemente duras para que una persona piense si vale la pena realizar ese acto tan cruel. Porque lo cierto es que no vamos a poder nunca entender cómo hay personas que hacen este tipo de acciones sin ningún remordimiento de conciencia y que además disfrutan mientras las están haciendo.
Sea como sea, en la actualidad las leyes cada vez están más a favor de los derechos de los animales y una muestra de esto es lo que ocurrió en Pontevedra en octubre del 2017.
Parece ser que una pareja decidió que como un gato estaba caminando tranquilamente por su finca, ubicada en el Tomiño (Pontevedra, España), era hora de enseñarle una lección y con esto lo atraparon y lo ahorcaron con una cuerda hasta que el pobre felino acabó muriendo.
Tras esto, la pareja fue denunciada y dos años después ha salido la sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha reabierto su caso y han acordado una condena de seis meses de cárcel por un delito de maltrato animal, también van a estar dos largos años de inhabilitación de animales o de cualquier profesión que esté relacionada con ellos y se le ha impuesto al hombre una sanción de mil euros por intentar realizar sobornos.
Una sentencia bastante interesante, teniendo en cuenta que hasta ahora no existía este tipo de sentencias para estos casos. Además, los acusados no sienten remordimientos algunos y han reconocido que eran plenamente conscientes de lo que hacían ya que vieron que este gato entraba en su parcela, y decidieron por sí mismo ahorcarlo y después meter su cuerpo sin vida en una bolsa de plástico para deshacerse del pobre felino.
Incluso el hombre quería sobornar a la Guardia Civil para que este caso no fuera denunciado y se dirigía a ellos con frases tipo «si desaparece el gato y me solucionáis este pequeño contratiempo, podéis coger lo que queráis».
En el juicio los agentes señalaron que este hombre estaba haciendo alusión a ciertos objetos de valor que había en el interior de su vivienda. Así que gracias a este gesto, la audiencia no solo le impuso un delito de maltrato animal sino que además tendrán que pagar una multa de 1.000 euros por intentar sobornar a los agentes.
Fuente: ABC
