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Un niño autista ofrece como recompensa su propia bicicleta para que le devuelvan a su perro

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Perder a un animal puede suponer un gran sentimiento de pérdida para muchas personas, pero si además con ese perro habías creado un vínculo muy especial, el sentimiento se agrava.

Es posible que lo peor de todo no sea que tu pobre animal fallezca porque ha llegado ya su día, que es un momento muy duro,  sino que sea tu fiel amigo y compañero el que se haya perdido o te lo hayan quitado. Esa situación es el doble de difícil para los humanos de una mascota y es que no saber dónde se encuentra tu animal y cómo está es un sentimiento un tanto amargo y doloroso.

Lo peor de todo es que si el animal que se pierde es uno de los mejores amigos de un niño, éste se queda totalmente desolado y dolido durante muchísimo tiempo.

Nuestro protagonista de hoy, por ejemplo, es un niño llamado Leo que lamentablemente sufre de autismo. Este niño tiene 11 años y ya a esta edad temprana ha sufrido lo que es que le partan el corazón, ese dolor y esa desesperación característica. Todo esto es porque el pobre perro de la familia, su fiel mejor amigo y compañero, se perdió un día y desde entonces no lo han vuelto a ver.

Tito, era el mejor amigo de este niño. Tenían una relación muy especial, eran cómplices y el perro cuidaba todos los días del niño.

Perder a su perro le comenzó a doler igual cómo si Tito hubiera fallecido. Le echaba muchísimo de menos, no sabía dónde podría estar, si estaba pasando frío o hambre o incluso si sufría. Leo no podía hacer nada para ayudarle, de hecho sus padres no podían explicarles la situación porque ¿Cómo le explicas esto a un niño que tiene el corazón partido?

Sus padres desesperados comenzaron a poner carteles por todos los lados para intentar encontrar a Tito, incluso el niño realizó un pequeño dibujo para poder ayudarles a encontrar a su fiel amigo. Las palabras del dibujo reflejan el gran dolor que siente el niño, » Un mes sin verte Tito, te extraño, nadie te encuentra».

Aun así a pesar de que llevan casi dos meses sin verlo, ni el niño ni sus padres descansarán hasta que consigan encontrarlo. De hecho, el pequeño Leo con lágrimas en los ojos le pidió a sus padres que como recompensa por recuperar o encontrar a su perro ofrecía ofrecía su propia bicicleta.

Tito se perdió hace uno mes y medio cerca de un parque, mientras su amigo humano estaba jugando. El perro salió corriendo, y el niño fue incapaz de poder alcanzarlo.

La búsqueda todavía no termina, siguen intentando recuperar al pobre tito. Sus padres van a hacer todo lo necesario para poder recuperar la sonrisa de su hijo. Todo ocurrió en un parque en Santa Cruz, cerca de la asociación atlético boxing club.

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