Habitualmente podemos encontrar a personas adultas intentando rescatar a pequeños animales que se ven envueltos en problemas como por ejemplo que han sido abandonados, que viven en la calle y no tienen ni un hogar ni comida para sobrevivir, o incluso que se involucran en situaciones que ponen en riesgo su vida.
Estas personas son las que luchan por los derechos de los animales y las que intentan dar una vida mejor a estos seres vivos, porque todos merecemos siempre una vida mejor.
Pero lo que quizás hasta ahora no habías visto es que una niña de tan solo 6 años, como lo es nuestra protagonista, fuera capaz de poder rescatar a un perra cuando los adultos llevaban dos meses sin poder dar con esta perrita ni tampoco poder rescatarla. ¿No te parece impresionante?

Así es como comienza nuestra historia y es que nuestra protagonista perruna se llama Daisy, un perrita mestiza de pastor que vivía en un refugio al Norte de California. Una familia, cuando Daisy vivía en el refugio, se interesó por ella y decidieron adoptarla y que esta pequeña tuviera una familia para siempre pero lamentablemente Daisy pensó otra cosa ya que decidió escaparse, unos días después de ser adoptada, del patio trasero de su nueva familia.

Después de que Daisy se fugara, en el grupo de animalistas de Hollister, Animal Lost and Found, fueron muchas las personas las que publicaron que habían visto a esta perra por distintos lugares de esta ciudad. Estos avistamientos duraron casi dos meses y a pesar de que se intentó atrapar, la captura fue un fracaso total.
Es más, una experta en rescate de animales afirmó que Daisy había adoptado una forma muy peculiar ya que al parecer había iniciado una actitud de huida o de lucha, todavía no estaba claro qué actitud había tomado.

Fueron dos meses muy largos y duros donde muchas personas adultas intentaron por todos los medios rescatar a Daisy sin resultados. Las personas intentaron capturarla a través de jaulas trampa poniéndole comida pero no funcionó. También intentaron ganarse su confianza pero tampoco tuvo resultados.

La única solución que se les apareció fue en forma de niña. Al parecer Daisy había pasado un lago tiempo siendo miembro de una familia de acogida y la niña de esta familia, Meghan, y la perra habían creado un vínculo especial.
Para esta familia rescatar perros y tenerlos en acogida era algo bastante habitual ya que estaban acostumbrados a hacerlo e incluso Meghan participaba en la sociabilización de los perros, sus padres la llamaban la susuradora de perros. Fueron 75 perros de acogida los que pasaron por este hogar, pero en el corazón de esta niña y de su madre Daisy siempre sería especial ya que esta preciosa perra había conseguido que su hija creara un vínculo totalmente asombroso.

Así fue como Meghan y su madre, Karen, decidieron viajar hasta el lugar dónde Daisy se había fugado para ver si tenían suerte y podían rescatarla.

Cuando Meghan y Daisy se reencontraron de nuevo, la pequeña pensaba una y otra vez en que Daisy se acercara a ella para poder rescatarla y ¡Así fue! En el instante en el que Meghan se sentó en el centro del campo y esperó a que la perrita se acercara pacientemente, Daisy cautelosa fue acercándose hasta la niña.
En el momento en el que reconoció a Meghan, Daisy se puso a mover la cola muy feliz y contenta de volver a reencontrase con su mejor amiga. Meghan la empezó a acariciar una y otra vez. Esta niña de 6 años solo necesitó un sólo día para poder rescatar a Daisy y sacarla del campo donde se encontraba.
Después de muchos días, esta perrita por fin pudo encontrase de nuevo con la familia nueva que la adoptó. Esperemos que en poco tiempo esta preciosa perrita pueda crear un verdadero vínculo como el que tenía con Meghan.
