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Dejo a su perrita en una guardería canina y se la devolvieron envuelta en cinta de embalaje

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Las guarderías caninas se están poniendo cada vez más de moda en muchas partes del mundo. Son negocios muy útiles para aquellas personas que tienen mascota pero que en determinadas circunstancias, como puede ser un viaje, no tienen dónde dejar a su perro o trabajan demasiado y no pueden atender las necesidades básicas como pueden ser pasear a tu perro al menos tres veces al día.

Está claro que dejar a tu mascota en uno de estos lugares significa que confías plenamente en las personas que trabajan ahí ya que le vas a dejar a tu amado compañero durante algunas horas o quizás días para que ellos se encarguen de poder atenderlo. Todo el mundo espera que las personas que trabajan en las guarderías caninas traten con mucho cuidado, cariño y dedicación a tu perro pero esto a veces no ocurre y la experiencia puede ser horrible.

Precisamente fue una experiencia inesperada y traumática la que le pasó a nuestra protagonista, Kirsten Kinch. Todo ocurrió a finales del año 2018 cuando esta a esta mujer le surgió un viaje a Islandia para poder visitar a su familia y disfrutar un poco de sus vacaciones. Evidentemente, Kirsten Kinch estaba muy triste porque se tenía que separar de su amada Husky, llamada Nova, pero esperaba dejarla en las mejores manos posibles para que su perra no notara demasiado la separación.

Normalmente Kirsten dejaba a su perra con algún miembro de su familia, pues sabía que ellos iban a tratarla como si Nova fuera su propia mascota. Pero en esta ocasión no iba a ser así y tuvo que encontrar una guardería canina que le inspirara algo de confianza. Después de una larga búsqueda acabó encontrando una que no parecía estar mal del todo y en el momento de dejar a Nova, Kirsten comentó al personal de la guardería que su perrita se ponía bastante nerviosa cuando se separaba de ella.

Cuando Kirsten dejó a Nova en la guardería canina, su perra gozaba de buena salud aunque estaba en mitad de un tratamiento con esteroides pues había tenido un pequeño problema de colitis.

A pesar de todo, esta mujer dio explicaciones exactas de cómo se debía administrar el medicamento. Se lo dijo verbalmente al personal de la guardería y también lo escribió para que les quedara claro. Era instrucciones muy básicas, este tratamiento debía darse dos veces al día y separado de la comida.

Sin embargo, cuando el 31 de diciembre fue a recogerla a la guardería canina se enfrentó a una realidad triste y desgarradora: su perra había fallecido y no sabían la razón. Según el personal de la guardería, la adorable Nova esa misma mañana había sido encontrada sangrando en la jaula algo totalmente injustificable porque la perra estaba bien cuando Kirsten la había dejado. Lo peor de todo este asunto es que los trabajadores trataron a Nova de manera inhumana y sin ningún respeto ni por el animal ni por su dueña. La perra fue colocada en una bolsa grande negra y después envuelta en cinta de embalaje.

En ese preciso instante el mundo de Kirsten Kinch se derrumbó.  Nuestra protagonista no podía describir lo que sentía, fue un momento traumático y desgarrador sobretodo cuando tuvo que llevar a su perra a su coche para poder regresar a su casa en unas condiciones tan inhumanas. Fue un momento doloroso para ella.

A pesar de todo, Kirsten se armó de valor y les preguntó si habían recibido la medicación de manera adecuada, el personal dijo que sí. Así que con su perra envuelta en cinta de embalaje se la llevó rápidamente su veterinario para confirmar mediante el microchip que era ella su perra. El veterinario al ver toda la escena se quedó horrorizado, no entendía que podría haber ocasionado la muerte de Nova.

Tras la experiencia, Kirsten decidió que era hora de informarse y saber exactamente que era lo que había pasado con su perra así que se puso en contacto con la guardería a través de su correo electrónicos y mensajes pero en ningún momento tuvo respuesta.

Fue en ese preciso momento en el que Kirsten abatida y dolida decidió que era hora de denunciar a esta guardería pues no solo no se habían portado bien con su perra sino que no tenía respuestas de qué había pasado con ella ni tampoco ningún tipo de información que justificara la muerte de Nova.

Así pues esta mujer inició una petición a través de la plataforma Change.org para pedir el cierre de este lugar llamado P&E Boarding Kennels y Cattery… y al final lo logró.

Por su parte, el dueño de este lugar , Paddy Cullen, reveló la razón por la cual Nova tuvo que ser envuelta en cinta para embalar ya que cuando encontró a Nova muerta y saliéndole sangre por su parte trasera, el veterinario diagnostico que la perrita sufría de un virus llamado parvo y que debía ser envuelta para no infectar a otros perros. Además también comentó que la guardería había recibido correos y amenazas de muerte.

Toda esta situación es bastante triste y abrumadora para nuestra protagonista. No nos hacemos una idea del sufrimiento que debe estar pasando pues para ella, Nova era una más de la familia. Esperemos que todo esto se pueda solucionar y que la guardería por su parte cierre sus puertas pues su forma de actuar no ha sido la correcta.

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