Teresa Kachindamoto, es una Malawi residente de la ciudad de Dedza, África. Tras dedicar largos años de su vida en una lucha constante por los derechos de los niños y niñas, ha podido anular más de 1.000 bodas infantiles en una sociedad donde más de la mitad de las mujeres son obligadas a casarse siendo aún unas niñas.
Lo bueno de todo esto, es que algunas ONG han podido ir modificando las leyes en este continente de manera gradual.
Tales como, aumentar la edad de matrimonio legal entre los 15 y 18 años; Sin embargo, sigue siendo un límite de edad un tanto ortodoxo y poco ético. Es por ello, que la lucha aun continua, a pasos lento pero seguros.
Por otra parte, un derecho que se encuentra bastante apartado de la cultura de las zonas rurales de África, es el acceso a la educación por parte de las mujeres, ya que estás no tienen permitido acudir a la instituciones académicas por el simple hecho de descuidar sus labores en el hogar, hecho que es mal visto por la sociedad local.

A razón de esto, Teresa es considerada una líder activista en Malawi, principalmente por haber rescatado a niñas y niños de las aldeas donde son sometidos a realizar tales actos con adultos inescrupulosos.
En una entrevista con medios internacionales, le hicieron la pregunta de porque ella insistía tanto en educar a estos niños, su respuesta fue la siguiente: «vivimos en un mundo donde surgen cosas nuevas cada instante, por lo que debemos aprender de todo lo que podamos y así liberar nuestras mentes de la ignorancia’’.
De igual forma, atribuyó que gran parte de su éxito era gracias a las personas que ella considera su equipo de trabajo. Día y noche estos voluntarios se encargan de apoyar la causa de esta líder nata, enfrentándose a cualquier represalia o castigo sin mirar atrás, todo por un futuro mejor para estos niños que nacen desprotegidos en una sociedad cultural antigua y machista.

La ONU ha condecorado el trabajo en varias ocasiones de Teresa, pero está admite que su mayor reconocimiento es ver como la educación cambia la forma de vida de un niño, niña y mujer. Además, de que seguirá luchando hasta el último día de su vida, por impulsar de motor en millones de corazones alrededor del mundo, con la intensión de abrir las mentes y ser cada día una mejor sociedad.
