Cada uno de nosotros ha soñado con ser alguien en la vida, muchos quieren ser astronautas, otros quieren ser bomberos, médicos o abogados. Esto se observa vez tras vez en los seres humanos, pero también es el caso de un amigo canino que cree que es un gato. Este perro juguetón se llama Mako, y actúa como un felino al escalar los muebles de su casa y todo lo que se encuentre.
La razón de su comportamiento
Mako vive en Carolina del Sur, (Estados Unidos) fue adoptado por una familia del lugar. Pero podemos decir que lo más impresionante de Mako es que en su mente, él está ampliamente seguro de que es un gato. Sus padres humanos creen que posiblemente se debe a que Mako se crió con una familia de gatos desde que era cachorro.

Junto a la familia de Mako también vive un gato llamado Pecan, a quien el perro imita a la perfección. En vista de que Mako cree que es un gato, se sube a los muebles y estantes de la casa. Sigilosamente escala hasta las partes más difíciles de llegar, pero, a pesar de todo, sigue a Pecan a cualquier parte donde se mueva.
Aunque cree que es un gato, su cuerpo no opina lo mismo
Mako se siente feliz de ser «el otro felino de la casa», se ha integrado muy bien a su hogar. No obstante, aunque él cree que es un gato, su cuerpo es un poco grande para escabullirse en algunas partes. Aun así, Mako no deja que esto le robe la felicidad; sigue imitando a su hermano Pecan en todo.
Aunque Mako es un animal grande para estar sobre los muebles, la cocina y los estantes; su dueña, Bethany Castiller no le ha quitado la ilusión. Más bien, en las múltiples ocasiones que lo ha encontrado imitando la agilidad de Pecan ha sido un motivo de risas y alegría.
Un Perro juguetón feliz que alegra la vida de sus dueños
Aunque nuestro peludo amigo ha confundido su identidad, esto no ha sido una razón para que Mako no pueda ser una mascota feliz. Él disfruta ser un gato, y sus ocurrencias llenan de alegría la vida de sus dueños. Aunque se crió con otros gatos desde pequeño, siempre ha tenido una familia que lo quiere.
Pensar que vivió con gatos desde pequeño, también explica el hecho de que se lleve tan bien con Pecan. Es bastante raro que un perro se lleve bien con un gato; no obstante, este no es el caso de Mako, quien disfruta de la compañía de su hermano felino.
Aunque Mako y Pecan son de diferentes razas, esto no ha impedido que ambos compartan la alegría de tener un hogar. Y a pesar de que Mako cree que es un gato, su familia humana siempre lo querrá tal y como es. Por ello, podemos estar seguros de que este amigo peludo será feliz, ya sea que piense que es un Perro juguetón, o un gato.
