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Hombre sin hogar y su canino fallecen abrazados a causa del frío de las calles de Brasil

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Vivir en la calle es muy duro y no todo el mundo sobrevive a ello. Las calles cada día que pasa se están volviendo más peligrosas, no solo ya por las personas que tienen malas intenciones sino también por los cambios climáticos tan extremos que estamos sufriendo.

Todo esto tienen que sufrirlo las personas sin hogar y los animales callejeros, en ambos casos el número de víctimas aumenta cada año.

Esto nos parece algo injusto ya que la vida cada vez es más complicada. Encontrar trabajo puede ser un suplicio y aunque se tenga trabajo las viviendas tienen precios desorbitados, esto sumado al hecho de que los salarios no son del todo buenos hacen que no seamos capaces de tener permanentemente un techo donde vivir.

La situación cada día es más compleja y triste. Hay miles de familias que se han visto obligadas a vivir en la calle porque no pueden mantener una casa y los gastos que conllevan. Otras tantas, a pesar de que trabajan tienen gastos elevados, pues la vida en muchos países es muy cara, lo que les lleva a tener que ir a pedir comida para poner mantener a sus hijos.

Hoy queremos hablarles de algo que ocurrió hace varios meses en Brasil. Los protagonistas de la imagen son un hombre sin techo y su canino, al cual le daba todo lo que tenía.

Un buen día, en una de las noches más frías que se registraron en Torquato, ubicado en Brasil. Este hombre, que lamentablemente no tenía un techo donde vivir, tuvo que dormir junto a su mejor amigo y fiel compañero Bingo, un canino precioso. Tanto fue el frío y las condiciones a las que estuvieron expuestos, que desgraciadamente fallecieron.

No tenían otra cosa que una pequeña colcha y sus cuerpos para calentarse así que se quedaron durmiendo abrazados, pero esto no fue suficiente para resistirse al temporal. Fue precisamente abrazados y con esa colcha por encima de sus cuerpos como los encontraron en un rincón cerca de uno de los edificios.

La imagen, muy desoladora y triste, muestra el gran cariño y lealtad que ambos se tenían. Algo que realmente no debería haber pasado ya que en estas circunstancias deberían haber refugios para ellos.

El hombre pese a que no tenía muchas pertenencias, cuidaba a su perro mucho mejor de lo que se cuidaba a él. Esto se puede mostrar en la forma en la que tenía el hombre rodeado a su canino para darle calor o incluso en que ofreció su abrigo a Bingo para que éste no pasara tanto frío.

Según varios comentarios de los comerciantes que había en esa zona, ambos eran muy amables y amigables con todos los de la zona. Tanto era así que uno de ellos les regaló un pequeño refugio pero al parecer otras personas se lo robaron, quizás esa cobija hubiera hecho que sobrevivieran esa noche pero fue tanta la mala suerte que esto no fue así.

Ésta noticia nos muestra una vez más el gran cariño que algunas personas tienen por sus animales, este hombre conocido por Lulo cada mes juntaba un poco de dinero para poder llevar a su perro al veterinario e incluso quería comprarle una manta propia para poder superar este temporal, aunque no pudo ser posible.

Actualmente, Bingo y Lulo han sido enterrados juntos en un cementerio público de esta ciudad. Ambos van a permanecer juntos durante toda la eternidad.

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