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Hombre vivió años con su «perro», pero al crecer se dio cuenta de que era una loba salvaje

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De estas cosas que rara vez ocurren en la vida de las personas, le ha pasado a un hombre, quien sin ser defensor de animales ni nada por el estilo, tenía sorprendentemente por amigo a una mascota poco común. Con el tiempo se percata de algo increíble: no era una mascota sino una loba salvaje. ¿Cómo y por qué sucedió algo así por tanto tiempo? Veamos.

¿A quién le ocurre este incidente tan increíble de creer a una loba salvaje por una mascota?

Comparación entre el perro- lobo checo y el lobo ibérico (Shutterstock).

Se trata de Michel, un hombre alemán residente en la provincia de Orense en Galicia (España), quien ya llevaba nada más y nada menos que 3 años viviendo con la que creía era una perra de la raza lobo checo, pero en realidad era una loba salvaje, una especie de lobo ibérica.

¿Cómo pudo confundirse a una mascota por una loba salvaje?

Es de esperarse que tener un lobo como mascota implique mucho sacrificio en su alimentación y en la convivencia diaria en casa, aunque para algunos esto ha sido más bien una gratificante experiencia. Hay quienes optan por adoptar perros lobos.

Quizás este fue el caso de Michael quien obtuvo legalmente a la pequeña perra para aquel entonces, obteniendo además toda su documentación y chip de identificación, lo que normalmente se hace como un procedimiento de adopción de mascotas, por lo que no pasaba por su mente la posibilidad de confundir a una perra por una loba salvaje.

Llega el momento de la verdad: no era una mascota sino una loba salvaje

Los vecinos de Michael desde hace tiempo ya venían observando que esta perra presentaba conductas algo extrañas; tal vez al ir creciendo el animal, se percataron de que sus rasgos físicos no estaban acorde a su raza de lobo checo. De modo que empezaron a sospechar que no se trataba de una mascota común y corriente. Así fue como uno de aquellos vecinos llamó a la Unidad de Guardia Civil en el año 2018.

Lobo ibérico (Shutterstock).

Y en efecto, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) es quien toma cartas en el asunto, iniciando todas las investigaciones del caso. Más tarde, en el año 2019 el Departamento de Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, comprueba a través de una muestra de ADN, que la perra en cuestión se trataba en realidad de una un loba ibérica o loba de la especie de Canis lupus signatus.

La loba ibérica tenía cachorros

Algo más que se descubrió en esta historia fuera de serie, es que la perra que resultó ser una loba ibérica ya estaba apareada con un perro, de quien tuvo tres cachorros. Todos convivían en la casa de Michael.

Al obtener los informes de la verdadera especie del animal, este ciudadano entregó de forma voluntaria a los cuatro animales, quienes se encuentran desde el 12 de febrero de 2020 bajo el cuidado del Servicio de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia.

Al ver historias como estas aunque parezca increíble, que no era una mascota sino una loba salvaje, recordamos la relación que ha existido entre los seres humanos y los lobos; inclusive desde la antigua leyenda del historiador Tito Livio, quien menciona en sus crónicas que una loba crió a Rómulo y Remo, los fundadores de Roma hacia el siglo VIII a.E.C.

Por ello, no nos sorprende la historia de este hombre, quien convivió en sana paz con una loba salvaje sin darse cuenta. Así que, nos preguntamos ¿será posible que los lobos puedan convivir con los seres humanos?

Fuente: Milenio

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