Seguramente a estas alturas todos conocemos el caso tan conocido de la perra Sota, pero lo cierto es que no es el primer caso que ocurre y estamos seguros de que no será el último. En 2018 la Guardia Urbana tuvo que reunirse para advertir de las actuaciones mal gestionadas en las que había por un lado u otro animales por medio.
Fueron precisamente los activistas de la fundación FAADA los que solicitaron esta reunión y es que al parecer los trabajadores de la perrera municipal les explicaron que una gran parte de los perros que llegaban a este lugar acompañados de la policía iban allí con partes en los que ponía que dichos perros habían mordido a los agentes de la ley.
Lamentablemente la primera reunión que tuvieron nunca se llegó a concretar nada en específico a pesar de que la abogada de esta fundación explicó que se necesitaba formación específica.
Poco tiempo después de esta reunión, llegó el caso de Sota y la advertencia que en su momento había hecho FAADA comenzó a ser mucho más importante, sobretodo por el hecho de que este caso fue muy popular. En este caso, al final sí acordaron realizar una formación a todos los agentes para poder evitar precisamente este tipo de situaciones.
A pesar de todo y de la formación que se realizó, formación que en parte fue encargada por FAADA, en la madrugada del jueves pasado una nueva víctima acabó falleciendo en la calle. Ella era Kira, una perra de raza american stafford, que fue abatida de un tiro por un agente de la policía local.
Según la abogada de esta fundación, y animalista de corazón, en una entrevista dada mostró todo su desacuerdo y explicó: » NO puede ser que en una ciudad como Barcelona que es amiga de los animales, pueda llegar a pasar algo como esto. Los agentes deberán tener una formación más completa y práctica para que estas cosas no suceda. Tenemos la sensación de que la formación que se hizo, se realizó para cubrir el expediente pero será necesario realizar una formación más prácticas como se realizó con agentes rurales.»
Todo ocurrió en los jardines de Mossèn Cinto Verdaguer, ubicados en Montjuïc. La policía local había recibido una llamada a media noche donde una vecina alertó de que había una «jauría de perros» y que dichos caninos estaban atacando a sus amigos. Alertados por ello, los agentes fueron hasta el lugar y se encontraron, según la versión dada por la policía, a un chico que tenía una herida en la pierna y un poco más hacía delante se encontraron con seis perros que estaban sin atar, nerviosos y agresivos, además de a otro chico herido.
Ante esta situación los agentes actuaron conforme al protocolo, así lo explicó el comisionado de Seguridad Amadeu Recasens. Sin embargo, dijeron que fue imposible pararlos ni con porras ni con otros sistemas. Ya que estaban muy nerviosos y se mostraban agresivos.
De hecho según explica, los perros atacaron a los urbanos y éstos no tuvieron más remedio de abatir con un solo disparo a uno de los seis perros.
Las declaraciones de los agentes
No obstante según la versión de uno de los agentes, antes de disparar al perro uno de los agentes se introdujo en el pequeño lago que hay en este parque pensando que quizás los perros no entrarían en el agua, pero los caninos siguieron al agente y mostraban la misma actitud agresiva.
Así pues, la policía local después de este percance ha decidido denunciar a los responsables del perro, que no eran su dueño, como el presunto autor del delito de atentar contra los agentes de la autoridad, un delito de lesiones y además ha sido también denunciado por infringir la ordenanza de los animales ya que supuestamente está totalmente prohibido tener a más de un perro potencialmente peligroso, y esta persona llevaba a dos y estaban sin atar.
Desde el consistorio han insistido que este caso no tienen ni punto de comparación con el caso de Sota, que actualmente todavía sigue en los tribunales.
El comisionado de Ecología Frederic Ximeno, declaró: «Las circunstancias son totalmente distintas. Los agentes habían recibido una llamada de alerta porque estos perros habían agredido a dos ciudadanos, y además contaban con una formación específica sobre el trato animal. Lo único que se puede comparar entre este caso y el de Sota es el resultado.»
Pero desde luego no todo el mundo piensa así ya que a ojos de la abogada de FAADA, este caso que se produjo en la madrugada del jueves pasado ha demostrado una vez más la poca importancia que el ayuntamiento y el cuerpo ha dado ante la formación de trato de animales después del caso de sota.
La policía por su parte ha abierto diligencias en asuntos internos, como siempre que se suele utilizar una arma reglamentaria.
Fuente: elperiodico
