Tal vez te parezca imposible que Groenlandia, esa gran masa de hielo polar esté en peligro de derretirse en pocos años, pero sí es una triste realidad que afecta no solo su superficie sino la vida animal que allí habita.
Recientemente volvieron a encenderse las alarmas de ecologistas y personas preocupadas en todo el mundo, cuando el pasado 14 de junio Steffen Olsen, científico del Instituto Meteorológico de Dinamarca, se encontraba haciendo una misión de rutina en el lado noroeste de la isla, recuperando instrumentos de monitoreo que habían sido colocadas en el hielo marino, lo cual se le tornó difícil ya que debido al grado de deshielo le fue difícil encontrarlas, cosa que le produjo mucha inquietud.
Pero lo que hizo encender sus alarmas, fue ver una manada de perros huskies siberianos tratando de desplazarse en medio de grandes charcos, cuando es usual verlos movilizarse con gracia y facilidad sobre el hielo.

Este fenómeno acelerado de derretimiento y pérdida de masa glaciar, es producto del calentamiento global y su acelerado efecto sobre los hielos árticos, al respecto los científicos nos aclaran “durante la época de invierno es usual que la capa externa de la superficie de hielo de Groenlandia se expanda, para luego, durante la estación más calurosa del verano, sufran en algunas zonas un normal proceso de derretimiento.
Sin embargo, en los últimos años esta masa polar ha visto disminuir su volumen, el deshielo ha sido mucho más agresivo y rápido de lo normal, dejando grandes extensiones sumergidas bajo las aguas”.
Como dato significativo es de resaltar que el 12 de junio fue el día con más alta temperatura registrada en los últimos 7 años y en solo 24 horas la isla perdió 2 mil millones de toneladas de hielo. Sencillamente aterrador.
Los científicos advierten que de continuar este ritmo de deshielo, gran cantidad de agua dulce proveniente de los hielos árticos, llegaría a los océanos, elevando su nivel tanto como para inundar áreas costeras, poniendo en riesgo las vidas y propiedades de miles de personas. Sin obviar los catastróficos efectos que tendría esto para la vida animal de la zona, donde osos y otras especies verían perder sus zonas de caza y alimentación, con la consecuente desaparición paulatina de las especies.

En la actualidad la capa de hielo debajo del agua tiene aproximadamente 3 km debajo del agua, sin embargo varios estudiosos advierten que la superficie se está derritiendo cada vez a mayor velocidad, directamente proporcional al incremento de las temperaturas en todo el mundo, con un aumento del 30% en la escorrentía total de la capa de hielo solo durante el siglo XX.
Es tiempo de hacer algo.
Fuente: semana.com
