Las personas que conviven con gatos, o la gran mayoría, pueden decirnos lo buenas madres que son. Que cuidan de sus crías con mucha dedicación, y les prestan muchísima atención. En estas imágenes se puede comprobar como no solo se preocupan de sus crías, también de los miembros de su familia humana.
En las imágenes se puede ver como el gato atigrado acude a calmar al bebé, que está llorando en una cama, con ronroneos y mimos.
Estas imágenes son de octubre del año 2015, pero son tan adorables que aún siguen saliendo a la luz después de 5 años, hacen que incluso los que no son amantes de los gatos tengan ganas de tener uno.

En el vídeo se puede ver a una niña con el gato. Cuando la niña lo suelta, el gato va hacia el bebé rápidamente, sube a la cama y se acuesta al lado de la cabeza del bebé. Maúlla y ronronea en silencio, calmando al bebé y dándole seguridad.

Todos nos hemos preguntado, ¿por qué el gato responde de esa manera si no es una cría de gato? Tenemos la respuesta.
En el año 2014, en Canadá, científicos del país realizaron un estudio que señala que muchas especies de mamíferos actúan instintivamente a los llantos de las crías, incluyendo a los bebés humanos. Los científicos investigaron con ciervos, poniendo grabaciones de gritos de angustia de crías, y tanto el ciervo de cola blanca como el ciervo de mula corrieron al rescate.
Da igual que los gritos fueran de gatitos, bebés humanos o incluso murciélagos, el ciervo corrió hacia los gritos para tratar de ayudar, así como lo hace este gato.

Los investigadores tenían una teoría de que cualquier madre respondería a los gritos de socorro de cualquier cachorro, bebé o cría, aún no siendo de su especie. También se dieron cuenta de que los ciervos ignoraban otros ruidos, como el canto de los pájaros o los coyotes, solo respondían a los gritos de ayuda.
En estudios anteriores se había demostrado que los perros también responden al llanto de un bebé e intentan ayudar. Se especulaba que ese comportamiento era por los milenios de domesticación, hasta que hicieron la investigación con los ciervos y la reacción era parecida. Los perros y los gatos son mamíferos, por lo tanto, los instintos maternales son los mismos.

Antiguamente habían mitos sobre los gatos y los bebés, decían que los gatos eran criaturas malvadas y que matarían a los bebés absorbiendo su alma. La superstición decía que el gato era atraído por el olor de la leche alrededor de la boca del bebé y en el proceso succiona el aliento al bebé y lo mataría. Pero son solo mitos, los gatos son animales cariñosos, y adorables.

Claro que, un gato podría asfixiar sin querer al bebé si se acostara en la cara, pero con los cuidados y supervisión adecuada no tiene porque pasar nada. En el vídeo se ve que hay una persona adulta grabando y la hermana mayor del bebé, por lo tanto no había peligro.
