Para todos es sabido que las industrias y empresas generan un impacto ambiental negativo, por esta razón en estos momentos se está haciendo muchos llamados para que se reduzcan tales daños, por el bien del planeta. Por ello algunas empresas se han hecho responsables del asunto y han planteado algunas alternativas para minimizar el impacto.
Es el caso de una de las industrias textiles más populares y famosas que están asociadas a la moda. En esta industria son conscientes del alto nivel de contaminación que genera su producción y querían cambiar.
Los materiales textiles en su mayoría provienen de la naturaleza, específicamente bosques en extinción. Como sabemos, o si no lo saben ahora lo harán, las telas no son biodegradables y su producción obliga que se viertan químicos tóxicos a las vías fluviales.

Por ejemplo: las fibras sintéticas como el nylon y el poliéster, provienen del petróleo, esta materias son un tipo de plástico que puede tardar hasta mil años en biodegradarse.
En este sentido el coste ambiental que genera la moda es impresionante, tomando en cuenta que hay una población que usa solo el 70% de sus prendas de vestir y el resto es desechado, generando lotes infinitos de basura.
Todo este proceso se va haciendo constantemente, se vuelve a poner en venta y la gente lo compra, después las prendas no usadas son tiradas, esto se repite de manera cíclica.
Desafortunadamente, en la actualidad hay tanta demanda de telas que en estos últimos años se están confeccionando una especie de telas para moda rápida. Ante esta alerta, la Línea Conscious Exclusive H&M, ha implementado la elaboración de prendas a partir de la tecnología sostenible relacionada con los vegetales, por ejemplo: zapatos hechos de algas de BLOOM Foam, elaboración de telas de seda a base de cáscara de naranja o telas fabricadas con hojas de piña y carteras de cuero de origen vegetal.
Si bien es cierto, estos productos también requieren de químicos para conservar cada pieza, pero éstos son subproductos menos nocivos para el ambiente.
Actualmente esta marca de ropa goza de la aceptación y popularidad en el público consumidor. Ha logrado con mucho éxito instalar cerca de 50 mercados online y más de 4.433 puntos de venta en todo el mundo.
También han hecho praxis en el orden del reciclaje de telas, por ello el 57% son de esta procedencia, con metas a llegar a un 100% para el año 2030. Esta marca está dispuesta a cumplir con su cuota de responsabilidad respecto a la conservación del ambiente y por ello prometen eliminar el uso de plásticos para el año 2025.
Es muy posible que su iniciativa que sea replicada por otras empresas en un futuro muy cercano y así fomentar el reciclaje, reduciendo el daño al medio ambiente con la industrialización indiscriminada.
