En muchas especies animales el macho, cuando la hembra ha tenido hijos, no se preocupa demasiado por sus descendientes. Esto podemos verlo por ejemplo en los hámster, que son animales bastante comunes como mascotas, dónde el macho debe ser separado de la hembra y sus crías porque si no acaba matando a sus pequeños. Al contrario, también podemos ver padres que se preocupan de verdad de sus crías por ejemplo en los pingüinos emperador es el padre el que empolla el huevo mientras la madre está alimentándose.
Pero hoy por hoy podemos decir que el título al padrazo del año se lo lleva nuestro protagonista y es que él y sus cachorros han protagonizado una escena de lo más encantadora.

Los perros son animales fascinantes y son capaces de sorprendernos a pesar de que sea uno de los animales con los que más convivimos. Tienen la capacidad de hacer cosas que no nos esperaríamos nunca que íbamos a hacer por ejemplo este labrador, que es nuestro protagonista de hoy, enseña a sus cachorros a cómo nadar en el agua.
En el vídeo podemos ver que este padrazo va corriendo hacia un estanque, mientras es seguido por sus cachorros. En un momento dado el labrador se mete al agua y sus cachorros, unos más decididos que otros, también se van metiendo en el agua.

El cachorro más decidido parece que ya sabe nadar y disfruta de un buen baño, pero sus otros hermanitos están mucho más desconfiados del agua.
Su padre, como buen padrazo que es, les comienza a animar para que se metan al agua pero parece que esto no da resultado así que el padre vuelve a salir y a correr un poco cerca del agua para ver si sus cachorros se les va quitando el miedo.
Al final, este padrazo se vuelve a meter en el agua y esta vez la gran mayoría de sus cachorros le van siguiendo y lo imitan a la hora de nadar. ¡Así sí que se enseña a nadar a un hijo!
