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Elefantes huérfanos se ponen de acuerdo para abrazar a la mujer que los crió

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Está mujer se hizo cargo de todos ellos cuando perdieron a su madre elefante a causa de la caza.

En el año 2020 aún siguen habiendo miles de elefantes asesinados por el marfil de sus colmillos. Los cazadores cortan los colmillos del elefante y los venden en el mercado negro. Un terrible hecho que deja a muchos elefantes huérfanos.

Estos cazadores furtivos son muy difíciles de atrapar, ya que actúan de noche y no dejan rastro que puedan seguir.

Una mujer estaba tan horrorizada y desconsolada por lo que les estaba sucediendo a estos animales que decidió tomar medidas. Cuando las madres de los elefantes murieron por el comercio ilegal de marfil, esta señora se hizo cargo de ellos.

En 1977 la Dra Dame Daphne Sheldrick, tomó consciencia del dolor de los elefantes huérfanos y empezó a criarlos. Los elefantes huérfanos han sufrido física y emocionalmente, en su gran mayoría por el excesivo comercio de marfil y la pérdida de sus madres.

La Dra. Sheldrick estableció el David Sheldrick Wildlife Trust en honor a su esposo fallecido. Emprendieron el camino de cuidar la vida silvestre juntos, pero cuando él falleció ella continuó el legado.

En el centro de rehabilitación de la Dra. Sheldrick, las crías tienen mucho espacio para correr, jugar y divertirse. Cada animal tiene un cuidador personal, por lo que tienen muchísima atención y cuidados.

La Doctora estaba tan implicada en salvar la vida de estos animales, que desarrolló una fórmula de leche que es muy similar en sabor y calidad de leche materna de un elefante. Ya que es muy importante la nutrición en estos animales de gran tamaño.

El principal objetivo de la Doctora es ayudar a recuperarse a los bebés y que crezcan para así poderlos llevar a su hábitat natural y repoblarlo, ya que ha sido disminuido a causa de la caza furtiva.

Sheldrick no solo ha ayudado a elefantes huérfanos, también ha podido acoger y ayudar a rinocerontes. Los rinocerontes sufren la misma desgracia que los elefantes, la disminución de su población por la misma razón. Se podría decir que la Dra. Sheldrick intentaba hacer todo lo posible en contra del comercio de marfil y poder ayudar a estos animales.

Cuando los animales están suficientemente crecidos y avanzados en edad, los llevan a un centro de reubicación en el Parque Nacional de Tsavo, y después los llevan a la naturaleza. Es un entusiasmo y una satisfacción para Sheldrick poder volver a verlos en su hábitat natural.

Los animales aman y respetan a la Doctora, agradecidos por todo lo que ella hizo para ayudarlos. Ella dice que son como los humanos, “pero mejores”.

No están corrompidos. Su sentido de la familia es tan fuerte como el nuestro. Sus recuerdos son asombrosos y su pensamiento y razonamiento enrevesados es igual al de un humano. El cuidado y la crianza son mucho mayores en los elefantes que en los humanos, y la lealtad y la amistad perduran”.

Así fue este conmovedor momentos

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