Todos los animales que están en una asociación o una protectora tienen una historia muy triste detrás de ellos, todos y cada uno de ellos. Muchas de esas historias son tan tristes y horribles que a veces es complicado tratar con los animales que se han rescatado y para ello las personas que están trabajando en este tipo de centro deben comprender qué es lo que le ha pasado a este animal y cómo hacer que pueda sociabilizarse. Como por ejemplo le pasó a Eden.
Todo este proceso comienza desde el momento en donde se localiza que un animal ha sido abandonado, normalmente suelen ser más perros que gatos pues los gatos son más independientes y saben mejor cómo sobrevivir en la calle, aunque siempre hay excepciones. Desde el momento en que dicho animal es rescatado hasta que consigue una familia nueva, en la vida de ese animal hay numerosas persona que lo cuidan y le dan lo que necesita.

El trabajo de esas personas es mucho más difícil de lo que creemos porque no solo tienen una gran carga emocional, sino que aparecen numerosos obstáculos que deben superar tanto esa persona como el animal además del esfuerzo que tienen que hacer. Esto se debe a que hay algunos casos que son mucho más difíciles que otros, pues cada animal es distinto.
En esta ocasión les vamos a hablar sobre la historia de Eden, un perrita que durante un tiempo estuvo viviendo en las calles y no permitía que nadie se le acercara. Esta pequeña, un día que hacía mucho frío y llovía abundamente, encontró un garaje y rápidamente se refugió ahí. El problema vino que desde que encontró ese garaje, no había manera alguna de sacar a la perra de ahí. La única forma que encontraron para poderla sacar de ese lugar era usar la técnica “elemento sorpresa”.
Hay que decir que las personas encargadas de este rescate habían dado de comer a Eden durante algunas semanas. Pero la técnica de ganarse su confianza a través de la comida no había dado los resultados esperados por lo tanto tuvieron que optar por otro método, puesto que Eden se negaba a salir del garaje. El método que utilizaron para poder sacar de ahí a esta pequeña pitbull, fue simplemente bloquear la entrada de este lugar con una red de fútbol.

A pesar de que era un método eficaz, la pequeña pitbull se encontraba aterrorizada y tardaron mucho tiempo en poder atraparla. Además no era una perra sociable, no dejaba que nadie la tocara y mucho menos quería que las personas se acercaran a ella. Cuando alguien intentaba tocarla o se acercaba comenzaba a ladrar y se movía aterrorizada.
El caso de Eden iba a ser muy complicado porque el proceso para sociabilizarla sería muy lento. No obstante desde que la rescataron, las personas encargadas de su cuidado poco a poco y con un gran trabajo comenzaron a hacer que esta pequeña pitbull fuera relajándose. Para ello primero la tocaron con una manta, para asegurarse de que no iba a morderles.
Al final, y tras muchos momentos de estrés para la perrita y para los cuidadores, comenzaron a ganarse la confianza de Eden. Una vez que ya tenían algo de confianza la metieron en una jaula, para ella sola, donde comenzó de repente a sentirse más relajada y con seguridad. Así pues la adaptación al medio, a otros perros y a los humanos fue mucho más rápida.

A continuación les compartimos un vídeo donde se puede ver el cambio tan radical que dio esta pequeña, no físicamente si no hablamos de un cambio emocional. Se puede ver cómo pasa del miedo a una alegría y dulzura realmente ¡Adorables! No te pierdas el vídeo y como siempre puedes colaborar con las personas que hicieron este cambio posible, Hope For Paws, haciendo un pequeño donativo en este enlace. También queremos dar las gracias a lanubedealgodon por traducir el vídeo.
