El inseparable dúo canino comparte una amistad tan férrea que los tuvieron que adoptar juntos.
Varios de los perros que llegan a los refugios encuentran compañeros caninos de los cuales apoyarse y con los cuales no sentirse solos. Estas amistades no suelen ser comunes y cuando se ven demuestran la capacidad de formar lazos de estos animales.
En San Francisco, Rocket Dog Rescue es una de esas organizaciones que intentan dar a esas mascotas una segunda oportunidad. A través de los años han logrado rescatar a más de 10.000 animales de las calles, pero destacan dos perros que han dejado atónitos a los miembros del refugio.

A finales de 2014, llegaron a Rocket Dog Rescue dos perros el mismo día: una pitbull de 3 años de edad llamada Merrill y un chihuahua de 8 años llamado Taco, que desde ese momento no se separaron. No se tiene mucha información de cómo ambos terminaron en el refugio, pero se intuye que Taco fue abandonada por su edad. Lo que si era seguro es que la vida de Merrill no había sido fácil, ya que sufría de un trauma físico y tenía infecciones.
Merrill fue llevada a cirugía para solucionar sus problemas de salud. Llevó mucho tiempo, pero se obtuvo un resultado positivo y fue trasladada a una habitación tranquila para que descansara. Pero afuera se escuchaban ladridos, que resultaron ser de Taco en el fondo del pasillo que esperaba a su mejor amiga. El personal intentó calmar sus gemidos, pero fue imposible.
Tras presentar el caso, los veterinarios decidieron romper el protocolo y dejar que Taco acompañara a Merrill, según informa We Love Animals.
El personal del refugio se dio cuenta de que no era posible que los perros fuesen adoptados por separado, por lo que su misión fue conseguir alguien que los adoptara juntos. “¡Este dúo dinámico ha perdido a su familia, su hogar, y ahora no podemos dejar que se pierdan el uno al otro!”, publicó Rocket Dog Rescue.
Al principio no hubo esperanzas de que sucediera, hasta que el refugio recibió un email de una mujer llamada Jodi de San Diego que estaba interesada. La familia de la mujer y los perros conectaron inmediatamente, por lo que la doble adopción fue exitosa.

Después de varios problemas médicos, Taco falleció en 2018. Vivió sus últimos años rodeada de atención y amor por parte de Merrill y la familia de Jodi. La pitbull se afligió por la pérdida de su mejor amigo, pero con el tiempo aprendió a vivir sin su presencia. Un ejemplo de amistad pura entre perros.
