Durante la época de la colonización, los españoles trajeron consigo muchas expresiones culturales de su región. Entre estas, una de las más antiguas conocidas por el hombre moderno, son la corrida de toros, evento que se realiza en inmensas plazas donde toreros ‘’dominan a las bestias’’ con bailes y danzas propias del deporte.
Por muchos años estas plazas fueron eventos de ‘’recreación’’ para múltiples familias, hasta que la civilización fue avanzando en todo lo referente a la creación de los derechos animales, se hicieron más fuertes y notorias las voces que rechazaban rotundamente este tipo de eventos. La razón principal se debía al maltrato que recibía el animal sólo por recreación de otros.
Desde viles heridas que se le realizaban al toro, con fin de que este se ensangrentara, hasta llevarlo al punto del desmayo y finalmente su muerte provocada por una espada que atravesaba su columna vertebral.

Tras varios años de campañas y concientización local, las organizaciones de derechos animales pudieron lograr que el gobierno local no reformara el contrato del establecimiento, haciendo que este modifique sus eventos bajo la normativa de cero maltrato animal.
Desde entonces, las diferentes organizaciones responsables del establecimiento se encuentran planificando las actividades recreativas sin incluir ninguna corrida de toros. Entre la cuales se pueden encontrar, bailes culturales propios de Ecuador y otra serie de dinámicas turísticas que generan un ambiente familiar apto para todo tipo de público, sin que implique el sufrimiento de animales.
Acciones gubernamentales

Uno de los principales autores de esta iniciativa, fue el alcalde de Quito, de nombre Jorge Yunda. El cual, recibió las diferentes denuncias que por años venían presentando a la alcaldía de la localidad pero nadie le había prestado atención hasta su gerencia en el cargo.
Entre sus palabras a la prensa de esta ciudad, exclamó lo siguiente: «Durante mi gerencia en la administración de Quito, todas las actividades culturales deberán apegarse a las normativas de cero maltrato animal.Haré las medidas necesarias para que esta ley sea promulgada para llevarla a todo el país, Ecuador será un país libre de maltrato animal’’.
En conclusión, se espera entonces que Ecuador se convierta en el próximo país latinoamericano en prohibir tales hechos viles en contra de los animales, evolucionando como sociedad hacia integración de la diversidad ecológica y el respeto por el medio ambiente como un modelo a seguir en el sol naciente de la nueva y reformada américa latina.
