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Cientos de aves son rescatadas de diminutas jaulas antes de se vendidas como mascotas

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El tráfico de animales es un actividad horrible que sinceramente no debería existir pero que sin embargo, todavía hoy en día existen y son muchas las personas que se dedican a ello. No nos hacemos una idea de lo duro que tiene que ser para los animales ser obligados a alejarse de su hábitat natural y a ser objetos comerciales como si su vida no tuviera valor alguno.

Lo peor de todo es que muchos humanos contribuyen a esta actividad, ya sea de forma pasiva o activa. ¿Cómo contribuyen a ello? Muy fácil compran animales éxitos de tiendas y lugares que los venden.

Hay una gran cantidad de personas que al año compran cientos de animales exóticos porque les gusta, les ha llamado la atención, lo vio en un vídeo de redes sociales y ha querido tener uno o incluso porque el amigo de un amigo tiene uno y al final él también quiere otro. Estas son algunas de las razones por las que una persona compra un animal exótico y a consecuencia de esto, los animales son los únicos que sufren.

¿Nunca te has parado a pensar de dónde vienen esos agapornis tan bonitos que tienen millones de personas? O quizás ese loro tan gracioso que está en la tienda de animales y que te habla cada vez que entras…

La triste realidad de estos animales va mucho más lejos pues el tráfico de animales esconde una realidad muy traumatizante y dura para todos los animales. Algunas de las cosas que debe pasar un animal para que tú lo puedas tener está el hecho de que son arrancados de sus hábitat naturales, son privados de su libertad e incluso algunos por el camino hasta llegar a la tienda de animales acaban muriendo por las condiciones tan lamentables y penosas en las que ha viajado. Pero no solo esto, sino que muchos traficantes de animales someten a los animales con los que van a comercializar, a ciertas cirugías para que estos no puedan escapar y tengan un aspecto más dócil.

Hace unos días se rescataron a más de 500 aves que habían estado viviendo durante un largo periodo en unas jaulas minúsculas y sus condiciones cuando las encontraron eran lamentables.

Las pobres aves iban a venderse como mascotas, a pesar de que esta especie está protegida lo que hace que no se pudiesen capturar ni comercializar con ellas bajo ninguna circunstancia. Aun así, las personas que estaban  con ellas no tuvieron ningún miramiento a la hora de atraparlas y colocarlas en una jaula donde ni siquiera se podían mover.

Afortunadamente un grupo de rescatista consiguieron verlas y después de una dura batalla, este grupo salvó a aproximadamente unas 550 aves que habían sido atrapadas por traficantes de animales. Una vez rescatadas, el grupo pasó a denunciar a las personas que participaron en la captura de las aves.

Por su parte, la Oficina de Control de Delitos Contra la Vida Silvestre de la India se responsabilizó de las 550 aves y las llevó a un centro Veterinario para controlar su salud y las condiciones en las que se encontraban. La gran mayoría de las aves adultas lograron sobrevivir sin muchas secuelas pero numerosos polluelos, con pocas semanas de vida, no lo lograron.

Es una noticia triste que todavía hoy en día existan personas que sean capaces de realizar tales acciones. Sobre todo y destacando, que en India y en una gran parte de Asia, el tráfico de animales en su región está totalmente prohibido e incluso el tribunal de la India sentenció que también quedaba prohibido que las aves permanecieran en jaulas pues tienen derecho a «volar y ser libres».

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